El sol excita tu ovado capullo
para fecundar y encender
tu ardiente flama
oh árbol incendiario,
ancestral símbolo
del amor multiplicado,
cúbreme con tus raíces
al lado de las hayas, palmeras
helechos y el floripondio
perfumado.
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Esta entrada fue escrita el Lunes, 23 de julio de 2007 a las 1:40 pm y archivada en Mirna Valdés. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0.
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