Por Alejandro Méndez

Soledad
De ser páramo de tus besos,
Reboso de ceniza que tu cadáver
No quiso para mortaja,
Ser dislocada nota que no cabe
En el piano de tu vals.

Ser soledad,
Ola que es mar de pena,
Ola que es sangre de resaca dentro del ojo,
Cercenado por la nube que Buñuel quiere.

Perro aterido,
Barda sin graffiti,
Tortilla sin lágrima de sal
(Pleonasmo; lágrimas de azúcar,
Dulce oximorón).
Oye, y si vienes a bailar a mi desnudez
Y beso tu cuello
Para ver si eres al fin árbol para mi desdén.
Oye, y si me arropas
Aunque sea con tu talle anoréxico,
Y yo te beso el abdomen que es una hoja
Donde nadie posará el tatuaje
De su perversión.
Oye, y si te busco esta noche
Para que libes conmigo
El néctar de mi desesperación.
Oye, quiero estar al lado de tu sombra
Y alado cual murciélago al que no le cabe
La dicha de perecer
En la entrepierna de una bruja solitaria como tú,
Como yo, andar de niebla
En la calzada de piedras filosas
Donde los caballos desbocados
No soportaron la razón de su filosofía silente.
Oye, dime que voy tras tuyo y así
Que pasen los siglos de paz
Para que los dos sucumbamos tras las mantas
Que La Resistencia le coloque a nuestro futuro,
Y las primeras balas sean los algodones
De nuestras narices sin inspiración.

4 Respuestas a “OBSCURA SOLEDAD”

  1. mirnav dice:

    GRACIAS POR COMPATIR TU PALABRA CON L@S ADICT@S. ME PARACE UNA PROPUESTA INTERESANTE. QUEREMOS MÁS.

  2. Karla dice:

    Alejandro me gusta tu poema… pero me gustas más tú.
    Te mando beso y un abrazo.

  3. Alex Méndez dice:

    Debido a que me es imposible contribuir con el engorroso (¡así es!) invitado, invitadO, copio aquí un humilde texto.

    CEREMONIA LÍQUIDA
    Por Alexandro Méndez

    Ceremonia líquida,
    Sombras después de las telas frías del suelo,
    Tu caballito de madera tiene ganas de fenecer,
    Dura como la madera de su asiento y la crin
    Que no descansa, asida al galope
    Entre espumas de lunas débiles y verdes
    Por sus eclipses.
    La tarde es un vago rumor de fuego entre tus dedos,
    Tu espalda es un delfín que arroja la pleamar
    Hasta mis sábanas,
    Eres humedad y arena cuando mis manos
    Te quieren tiempo detenido.
    Escozores en mis piernas por tu peso.
    Libélulas de mi boca al querer describir tu ardor.
    Sollozas y temo herir tu virginidad.
    El viento en tus tatuajes borra la tinta azul de tu gemir.
    Nadie ve que estoy tan dentro
    Que salir sería girar y no existir.
    Ceremonia de la leche original:
    De mis labios surges paciente,
    Y en las ventanas se aparece el vaho de tu fin.

  4. Karla dice:

    Woowww!!!

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