Aprendí a no atenderte
Aprendí a no escucharme
Acercarme a tu cuerpo creciente y blanco
Resignado a la entrega
Indiferente y dócil
Disfrutando la inercia
El pasivo disfrute
de una caricia ruda
Turbulenta
Pero experta en el arte
de tomar sin entrega
¿Te agradan nuestros escritos? Compárte...
Esta entrada fue escrita el Miércoles, 29 de octubre de 2008 a las 10:20 am y archivada en Artemio Ríos. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0.
Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio web.