No las quiero traer todas conmigo esta tarde, hoy no.
Mientras consumo el cigarro veré cómo cortan la energía eléctrica y el agua.
No pagaré ninguna multa.
Conduciré en sentido contrario mi vida…
Quiero fumar observando el funcionamiento de una lavadora y así… olvidar cuan pobremente se consumen los segundos.
Por rutina, aullaré un piropo a la mujer más altiva de la tierra
-idiota-
Jugaré a ciegas…
“el balón rozó el travesaño… casi entra, menudo gol hubiese sido”
Sin darme cuenta el centro campista dispara a puerta.
Para mi fortuna hay una complicidad silenciosa.
La redonda no intimida ni ilusiona a nadie.
Tengo ganas de joder a nadie ni que nadie me joda.
No corregiré mis textos.
No regaré plantas esta tarde.
Declaro mi hambre de besos a una niña con la pueril esperanza a que me rechacé.
La desgraciada lleva puestos unos audífonos.
¡Maldita sea!
¡Cómo es posible que la casualidad se anticipe a mis intenciones de forma tan salvaje!
En cuclillas, al lado del poste, disfruto la lluvia, tengo hipo, hambre, frío.
Un imbécil me ofrece 20 pesos, frutas y donde guarecerme de nostalgia…
No puede ser posible, no me dejan disfrutar mi soledad, mi mejor alitivo.
Apago el teléfono. No estoy para nadie.
Esa mujer me convida sus labios.
No soporta mi estado tan deplorable.
-Estoy bien. No me haces falta-
-En un tiempo, fuiste el mejor de cuantos hoy roncan en mi cama-
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diciembre 3rd, 2008 a las 11:02 pm
Lo escuché antes de que le cambiaras algunos detalles, preferia esos detalles, ero igual no deja de ser bueno.
vale
un abrazo hermano.