De: BENGT BERT
Hay tantos poemas
por escribir, poemas aún
sin escribirse. Se esconden
por todas partes: en la caja de herramientas
entre tuerca y clavo, destornilladores
y martillos —allá, algo
aceitado, un poema se agacha
como una larva de hierro
O en el armario del tendido de la cama,
entre las sábanas y las fundas de almohadas
que huelen a blanco, allí hay
—casi invisible al ojo—
una pluma blanca para escribir
paz en la tierra
libertad para los presos
Sí, hasta en el recién horneado
pan que tú comes hay pequeños
poemas escondidos, olvidados; ellos
cantan en silencio para sí mismos
cuando han ido a parar al estómago
Demasiados poemas
no tienen dónde vivir
Nadie quiere hacerse cargo de ellos,
darles de comer palabras, rima para que duerman en ella
bellas vocales para que jueguen
cuando llega la noche
Demasiados poemas
tienen que vivir en el cesto de papeles,
abandonados como anémonas marchita
Ellos quieren estar contigo,
los poemas
quieren estar en tu bolsillo,
sentir tu calor,
escuchar tu voz
cuando hablas, ríes, lloras
Quieren ser escritos por tu lápiz,
quieren ser leídos por tus ojos
Y cuando llueve
quieren estar igual de mojados
como tú
*(Pagina del poeta Bengt Bert, web: www.heidruns.se)
Traducción: Víctor Rojas
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