15/12/08
 
Pequeña… asustadiza hija prodigía de la actuación y de un mar ululento de confusiones y un futuro asomando su cabeza por la esquina.
 
Esperar a que se acerque, estirar los brazos, poner la mejilla para un despido o un saludo, da igual, la frialdad es la misma.
Tiritando de desconocido en la parte más lejana de su horizonte… ¿algo más?… 
 
-Mira, muchacho torpe, ahí adelante- Dice el viejo sabio mientras se rasca el ombligo
 
no le hago caso y sigo describiendo a aquella niña de ojos torpes y boca precisa que quisiera yo tocara mi boca con sus dulces labios que se notan a leguas que sabrosos saben.
Esperare otro día más para verla y después… no lo se.

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