No era… tal vez…

 

-Si ya sabías lo que iba a pasar, ¿por qué sigues aquí?- preguntaba el sabio

-Qué te importa, viejo metiche- interrumpe el joven, asustado y de un jirón, acostose sobre la tierra que lo ha visto nacer, una y otra vez sobre el mismo punto donde una vez murió.

Con un marco, con 3 jueves y sin ningún viernes jamás, ¿qué clase de juego es este?.

Ya no basta un copa, 3 rayas… de papel, una tira de premios deserticos tras una finita capa de azar, mierdas con miradas románticas y un romántico con mierda en la mirada.

Sabores de triste nieve de pasado y en el pasado una navidad con la familia, un poco de soda y a dormir…

 

 
 

Hasta el cielo, o hasta la vida de una piedra.
Hasta siempre!

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