Y menguaba mi amor
como menguante luna
cada noche que tú no aparecías
y mi creciente espera
oscurecía mis noches
y mi voz callada
conjugaba nuestro verbo
en pretéritos oscuros
en futuro amor perfecto
y mi lánguida figura
refulgía cuando venías
y yo no preguntaba
lo que ya sabía…
Y una noche
concluyó el tiempo de la espera
el cielo de estrellas plagado
es ahora el testigo mudo
de éste amor de tres
Tú
con tu cuerpo blanco
ardiendo en mis caderas
Yo
prendida de tu boca
adormecida por tus besos de éter
Y ella
ahí, mirándonos al alba
llamada creciente luna…
MIRNA ROMERO
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junio 17th, 2009 a las 8:09 pm
MUY INTIMO, UNA INTMIDAD DE DOS Y UN ESPACIO INTIMO DE TRES, QUE OTORGA LA LUZ PARA LA INTIMIDAD DE DOS.
MUY HERMOSO
junio 21st, 2009 a las 7:14 pm
encantador… menudo poema
julio 8th, 2009 a las 5:40 pm
Mirna, tu escrito es un haz luminoso, de luz de luna claro, que me hizo pensarme cubierto con ese platinado traje, el de la luna y el de tus letras, tan bien puestas, tu poema tan bello mensaje.
Un abrazo fraterno.