De:     Jesús Hernández Barradas

 


” Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja”

Julio Cortázar

 

 

Hoy, bueno más bien hoy, y el lunes

 y no sé cuantos días más atrás, desde hace tiempo

al observar tu rostro, me sucede

que no logro mirar todo, lo que en el veo. 

 

En difícil decisión has metido, a mis ojos,

que no saben, si ver uno u otro, de los tuyos,

ó si deslizarse poco a poco, a tu barbilla,

ó quedarse en esa línea tan fina, que los sujeta. 

 

Un analítico soy, y durante ese tiempo,

como un scanner mi mente, a fijado ya tus ojos,

la acompañan su bella imagen, todo el tiempo,

que una decisión por virarla, es todo un reto. 

 

Mi análisis no tiene opción, más que ir por partes.

 

Los hombres deberíamos tener mirada, panorámica.

 

La belleza a la que nos enfrentan, lo reclama.

 

Me he esforzado tanto, por ver, sin perderme nada. 

 

No pude evolucionar, en mi mirada,

y que te vieran en panorámica, sin conflictos.

 

Pues ya no sé, si el reclamo es mío, o es de ellos,

si el conflicto es ver lo que yo quiero, o quieren ellos. 
 

 

No les has dejado opción, te lo confieso,

pues decidir, por este deleite, u otro recurso.

 

Temor de perderse un detalle, en tu mirada,

o la añoranza de deslizarse en esa fina  línea , que observo.

 

No les dejaste más opción, que seccionarte,

ojos?, Boca?, Mejillas?, Barbilla?,… Que difícil.

 

Debo ya registrar otros detalles,

y resignarme a dejar de ver algo, por instantes.

 

Regálame un close-up, a esta distancia.

 

Te juro que no hare, mas que el puro análisis,

de ir detallando, en mi mirada,

lo que más adelante podre ver, ya sin conflicto. 

 

Discúlpame si fijo la mirada, en alguno de tus recursos,

pero es opción, que yo y ellos, convenimos.

 

Tú disimula si sientes mi mirada, unos segundos,

y sí se acercan más de lo convenido,   

no digas nada… 
 

 

                                              10 de junio de 2009

                                   Jesús Hernández Barradas 

¿Te agradan nuestros escritos? Compárte...

Deja una Respuesta