Archivo de agosto 2009

                                                     

 

Empezó el 20 de marzo (equinoccio de primavera)

Yo me enteré hasta el lunes 23

3 semanas de correos

    poemas

y me enamoré

querías verme el lunes 13

pero nos vimos

el jueves 16 (segundo día de Jon kipur)

me pediste ser tu novia

el miércoles 22

en la noche

(aniversario     de la muerte de mi ma Rosi)

lo primero que vi fue un anuncio de amigo de telcel

(acabábamos de comer lasaña).

El día primero me cortaste

Morí 10 días

El día 11 te mandé un mensaje

Y me contestaste

Nos vimos el martes 12

Ya estamos a domingo 17.

 

Angélica González M.

                                                             

Nosotros

Izamos la roja bandera del sol.

Murakami dijo: Era incapaz de llevar a cuestas aquel sentimiento, no podía guardarlo en ninguna parte. Igual que el viento, no tenía contornos, ni peso.

Murakami dijo.

Greñudo grito

Gracioso engrane

Grumoso grito.

Engreído

Agraciado

Ensangrentada granada ensangrentada

Grueso y gracioso

Grito grumoso grito.

Tu media naranja

Rodando por la misma vida

Antes que tú

O después

Que tú.

Cuando la sincronía

Llegó

Nos dimos cuenta.

 

Un señor

En algún lugar

Tiene el calendario

Donde marca los días

De las grandes

Esperanzas.

Deja que yo

Quiero que tú.

Para entrar en algún corazón

Hay que pedirle las llaves a San Pedro

Las de las puertas de oro

Las de los países entre nubes

En colores pastel.

Mi media naranja

Rodando por las calles

Rodando

por las mismas

antes que yo

después

que yo.

Dios los hace y ellos se juntan

Endúlzame

La emboscada

Embotella

Un encendido encariñado

Encarcela

Al eminentemente encantado.

Cada día están más cercanos

Los planetas

Donde estamos,

Nuestro eclipse

Ya empezó.

Ecce homo edulcorado

Electroacústica

Égloga, que embalsama

Elipsis

Él.

A veces creo que te llamas Pedro

Porque tu corazón es una roca

A veces quisiera

Que te llamaras Pedro

Para que fueras lo que es una roca.

Encallado encadenamiento encadenado.

Esto no es amor

Esto es

Tú y yo.

Lo que sabemos ser

Esto es

Lo que podemos

Lo que es.

Esto es, tan solo, lo que existe.

Esto

No es rosa

No es miel

No es lo perfecto

Esto no es

Lo que sintieron nuestros padres

Esto no es

De lo que hablan las novelas

Esto no es

Lo que hace que la gente

Se bese

Funde familias

Crea en el futuro.

Esto es:

Tú y yo

Empedrado encendido y encarnado

Un empate enclaustrado

Enredada endecha enredadera

Empeño, tan solo, puro empeño.

Un empeño empeñado en empeñarse.

¿Es tu brazo el que busco?

No sé

Es tu brazo el que encuentro.

Greñudo grito

Gracioso engrane

Grumoso engreído,

 Agraciado agraciado peregrino

Ensangrentada granada ensangrentada

Agraciada peregrina

Engrana ensangrentado granuja ensangrentado

Ensangrentada granada azucarada

Agraciado peregrino

Pergreñado gruñente

Ogroso agreste gritado

Grumosa gruta agraciada, engreída

Peregrina ensangrentada

Atigrada,

Atigrada

Granada ensangrentada

Peregrino

Gruñido

De agria granada

Ensangrentada, atigrada granada ensangrentada.

Gracioso ensangrentado tigre peregrino

Atigrado tigre

Engreído peregrino

Ágrito agrito

Un empeño empeñado en empeñarse

¿Es tu brazo el que busco?

 

Que es tu brazo el que encuentro.

Murakami dijo: me enamoré de un hombre de hielo, Murakami dijo él toma en sus manos mis lágrimas de hielo y se las pone sobre la lengua. “Oye, te quiero”, me dice. Y no miente. Murakami dijo.

Mi hombre de hielo viene en un caballo verde

Izamos la bandera del sol

Izamos la bandera de la luna

Izamos la bandera de dos estrellas

Izamos la bandera de un eclipse.

My sweet lord

Hay un eco

Una ecuación

Un ecuador.

Hay un ego

Un embrión

Un empellón

Hay un edicto

Y un ejecutor

Hay un enésimo

Y un enmaraña

Y un

Engolosina

Un enmudece y un ennegrece

Un embarcado

Y una embestida

Un embotella

Que rebobina

Ensangrentada granada ensangrentada.

Lluvia púrpura

Mi nombre es la mañana

Guitarra negra.

Un pájaro canta

Como el primer pájaro

Que cantó en el mundo.

Busco un brazo

Encuentro tu brazo.

Esto es

Tú y yo

No es el amor que sintieron nuestros padres

Ni el que sienten los que andan por las calles

Este es el que sienten los que andan

El que sintieron

Los que buscaron

Al pájaro que cantó

Como el primer pájaro

Que cantó

en este mundo.

 

Angélica González M

 

 

Te digo Lucía:

Que volverán las oscuras golondrinas, pero Lucía, no volverá.

Que Lucía niña, rosa, flor, la que demanda recibir todas las caricias del sol, ésa, no volverá. Te digo, que Lucía la de la brisa enamorada, la que tiene al eterno otoño en el alma, la de los pies firmes esperando que venga otra primavera, no volverá. Que el polvo del camino no volverá; que Lucía, rosa que demandas todas las caricias del sol, no volverá. Que tú, la que ves a las estrellas caminar solas, que ése que no se detuvo a secar tu llanto, ése, ése no volverá.

Que si tus ojos son dos arroyuelos, esa agua, ésa, no volverá.

Que el año en que te moriste, no volverá.

Te lo digo Lucía

Que fuiste una estrella que dio a luz a una noche oscura.

Te lo digo Lucía

que amaste manos callosas, que amaste y odiaste para vivir.

Te lo digo Lucía, que ese merry christmas no volverá.

Que puedes colgar tu columpio en la cola del caballo de la noche.

Te lo digo Lucía, que la pena de vida que soportas, ésa, no volverá.

Que tu destino torcido, no volverá. Que siempre hay alguien que comparte tus espinas.

 

                                                                     Angélica González Macías

 

 

 

                                                                           

A nadie te pareces desde que yo te amo…

Mis palabras llovieron sobre ti acariciándote.

Yo quiero hacer contigo

Lo que la primavera hace con los cerezos.

Pablo Neruda

 

Porque quiero hacer contigo

Lo que las minifaldas hacen con las piernas de las muchachas.

Porque quiero hacer contigo

Lo que la lluvia hace con  los campos

Lo que los halcones hacen con los círculos

-volarlos en el cielo-

Lo que las mariposas hacen con las flores amarillas.

 Porque quiero hacer contigo

Lo que el aguacero hace con los campos de caña

Lo que la tinta hace con las palabras

Lo que la lluvia hace con los niños.

Porque quiero hacer contigo

Lo que las sonrisas hacen con las caras

Lo que los tréboles hacen con la suerte

Lo que los rezos hacen con dios.

Que yo quiero hacer contigo

Lo que la noche hace con las ciudades

Lo que los arco iris hacen con las rayas

Lo que “El triste” hace con la tristeza.

Que yo quiero hacer contigo

Lo que las cuerdas hacen con las campanas

Lo que el ronroneo hace con los gatos

Lo que los tejados hacen con las gatas.

Que yo quiero hacer contigo

Lo que noviembre hace con el viento

Lo que las 6 de la mañana hace con los pájaros

Lo que los árboles hacen conmigo.

Que yo quiero hacer contigo

Lo que la danza árabe hace con las caderas

Lo que Zitarrosa hace con una guitarra negra

Lo que los pies hacen con los caminos.

Que yo quiero hacer contigo

Lo que tus manos hacen con mis manos

Lo que los granizos hacen con mi infancia.

Que yo quiero hacer contigo

Lo que un ojo hace con los colores

Lo que tu boca hace con las canciones

Lo que el amor hace con una cosa.

                                                                                  5 de julio 1009

 

Angélica González M.

                                                                                       

 

No dirás que no

Con cada gota de lluvia que caiga piensa en mí

Creo en ti

Los pájaros cantan y dicen tu nombre

Deja que yo

Quiero que tú

Hombre de azúcar

Corazón de aluminio

No dirás que no

Mi señor,

Mi niño azul

Creo en ti

Que sueñe usted con su princesa,

Señor mío

Señor de chocolate

Deja que yo

Quiero que tú

Espero que usted me guste

más que el pastel de chocolate

Deja que yo

quiero que tú

Hombre de azúcar

Corazón de bismuto

Deja que yo

Quiero que tú

Que bella la canción de tu corazón

No dirás que no

Es que yo ya tengo un nombre que decirle al viento

Creo en ti

El cielo está gris

y hay un sol que abraza

y abrasa

mi corazón:

Deja que yo

Quiero que tú

Murió Benedeti

Más yo soy feliz

No dirás que no

Tú también me gustas.

 

Angélica González M.

 

  

 De: Angélica González M.

 

 

Yo:  Sueñe usted que lo abraso

        En un abrazo

        Siéntase abrazado

                      Abrasado

       Y           abrazable

                    Abrasable.

 

Él: Entre el abrasamiento de sus brazos

Y el abrazamiento de sus brasas

Caben 20000 brasas

Para navegar de noche

Brazada tras brazada.

Abrase y abráceme.

 

Yo: Ábrase al abrazo

      Abrázeme

Y abrácese

Y abráseme.

 

Yo: Si tú me abrazas, me abrasas y te abrasas.

 

Yo: el cielo está gris

       Y hay un sol que abrasa y abrasa mi corazón:

       Tú.

 

 

 

Carlos Abelardo Hernández Medina ( † )

 

 

 

   ¿Qué será de nosotros cuando se acabe el día,

 

cuando la luz brillante se convierta en luz tenue,

 

cuando la última meta, sin pretender llegar,

 

 tengamos que alcanzarla al final de otra luz;

 

cuando todos te orillen al margen de lo tuyo;

 

cuando todos te oculten en un triste rincón?

 

 

 

   ¿Qué será de nosotros cuando ya no tengamos

 

ni el calor del hogar, ni el calor de los hijos;

 

cuando igual, nuestros nietos nos resten su cariño,

 

nos tomen por el “coco” asustándose al vernos;

 

o tal vez, nuestra imagen hilaridad les cause

 

al mirarnos el rostro con los surcos del tiempo

 

bañado por doquiera de unas argentas barbas,

 

o cuando aquellos seres que antaño nos amaron

 

se alejen indolentes lacerando el sentir?

 

 

 

   ¿Qué será de nosotros cuando nuestros amigos

 

y aquellos conocidos de nuestra ayer infancia,

 

ya se hayan puesto en marcha cumpliendo su destino

 

o que nos damos cuenta en un impávido féretro

 

se albergue nuestro cuerpo inanimado y yerto,

 

que inevitablemente se tornará en cenizas

 

o en pasto de alimañas que darán nueva vida

 

al cosmos insondeable o al inmenso universo?

 

 

 

   ¿Qué será de nosotros cuando todas las voces

 

junto de sus murmullos se vayan diluyendo

 

en conciencia y oídos, que ahí unidos contigo

 

ya no presten ayuda, aliento, ni consuelo

 

al alma que errabunda entrará entre tinieblas

 

con el paso al infinito, para entrar asimismo,

 

a la morada etérea… que da la eternidad?

 

 

 

                                       8/VIII/06

 

 

 

         Lic. Carlos Abelardo Hernández Medina ( † )


 

Frágil es la vida

Por eso la cuido con amor

Porque la vida es única

Y entre el azul mar de la eternidad

Está el violeta cielo, tierra de las aguas

Iluminando el paisaje

En tenues luces del alba

Surge tu silueta amada

Que hace al corazón palpitar

O volver sobre sus pasos con estrépito

A volver bajo sus danzas en silencio

Con movimientos lentos apasionados

Se va la vida.

 

 

Mirna V. Viveros

Ma. Rosa Muñoz Ceballos

Elvia Madrigal

Eos Jesús Sánchez Ramírez

Angélica González Macías

Alicia Castillo Díaz

 

6 de Agosto de 2009

 

13:00hrs. más o menos

 

De: Angélica González M.


En el pantano, en el anoche

En la piedra, en el balcón,

en la sombra, en el domingo,

Las lluvias claras y las horas heladas,

Las gotas de los techos,

Los grandes animales en que no se sienta nadie

Los ríos en los que se juntan días

O el pantano donde corretean los minutos

Y las tardes que se han habituado a los quitasoles

Y la mañana que pasa cerca del pueblo

Y que se vuelve madera

Con las golondrinas

O las tardes en que se crían los amigos

Y la estación a la que acuden las cartas

Todas las horas, a las cinco, cerca del siempre

Y el edificio lleno de padres que trabajan

Y el ritmo de las gentes y el regreso

Y la estación de arena

Que a diario come y arranca lluvias nuevas

En los ojos de su ciudad

Y la nueva noche

Y las tarde al ras del suelo

O en su balcón arrodillado bajo el domingo.

De: Angélica González M.


Compra

de noche

la piel del mar,

es de oro

es fría

es de flores

de fuego y tierra.

Es para todos.

Las manzanas son barcas

Los ángeles son pastores

Pues

Las estrellas son toros

Que mecen las nubes.

El sol es color de manzana

Cuando el amor es estanque de avispas.

El mar

Hace una armonía fría,

Un cielo subido sobre un cantar.