Archivo de septiembre 2009

De: Celia del Palacio*

I

El alma quieta como el fondo de un aljibe

Busca en los tegumentos del alba.

 

El camino de regreso

Se ha convertido en otro viaje.

 

No seré la misma

Ya no seré la misma.

 

Dentro de mí hay un patio andaluz

En mí reposarán para siempre

Sus piedras de río

Húmedas y de canto

Murmurando una canción mozárabe a la luz de la luna.

 

En mí se desangrará de hoy en adelante

Una fuente inagotable

Triunfo reiterado sobre el desierto externo.

 

En mí se ha instalado una sala lóbrega

Donde los sabios se reúnen a tomar el té.

 

En mi pubis florecen con igual violencia

Las malvas y las flores de filigrana,

Los cuentos de las gitanas y

Las notas del laúd.

 

En mí pecho se sembraron

Naranjos milenarios a la izquierda del corazón.

 

En mi vientre yacen los sarcófagos de los reyes moros.

En las plazas de mi centro arden judíos y brujas

Y sigue tejiendo Góngora sus versos

En el mármol de mis huesos.

 

Ya no seré la que fui

Ya no seré yo

Aunque tal vez sea más verdadera

De lo que jamás he sido.

 

Celia del palacio

 

*Invitada especial del martes 29 de Septiembre de 2009.

De: Celia del Palacio*

 

II

Ballena de luz 

Atraviesa el aire 

Cargando el sol poniente 

Sobre el lomo 

y lo deshace en centelleantes cúmulos.

 

A esta altura del viaje 

Sueño y realidad son sólo uno. 

El fantástico animal de plata,

La figura de la enorme ave marina

A medida que el sol corona su cabeza

Se va desdibujando

En la vastedad del mar

En este viaje sin coordenadas

Sin horas

Sin noche

Rumbo a casa.

 

El último rayo de sol

Acaricia lentamente

La piel del cetáceo aéreo

Mientras se acerca a morir

Mansamente

En esta playa

Celia del Palacio

 

*Invitada especial del martes 29 de Septiembre de 2009.

ALICIA WEB

Hoy el agua moja la calma.
Necesidad de lúbricos aciertos,
esperanza de tocarle los labios
a la hermosa tarde,
mojarlos con líquida ternura,
invadir sus comisuras
y sus internas espesuras.
Tomarle el botón quietamente
y mirar el manantial dorado de su origen,
beber de él con ansias de plata,
cuzar la delgada línea del deseo
al término de media noche.
Degustar el alba de su voz,
enredarse con sus hilos,
iluminarse las manos
húmedas de emoción.
Corazón transplantado a un farol.
Necesidad de verse iluminando su cuerpo desnudo
cubierto de un ámbar presuroso
de un rojo perverso, de un complaciente azul
colores adsorbidos todos en su redondo seno,
en su esférica pupila,
en su alma circular,
mojada su carne completamente ennoblecida
originaria ilusión de mis latidos…
Hoy el agua moja el alma.

Hoy el agua moja la calma.


Necesidad de lúbricos aciertos,

esperanza de tocarle los labios

a la hermosa tarde,

mojarlos con líquida ternura,

invadir sus comisuras

y sus internas espesuras.


Tomarle el botón quietamente

y mirar el manantial dorado de su origen,

beber de él con ansias de plata,

cruzar la delgada línea del deseo

al término de media noche.


Degustar el alba de su voz,

enredarse con sus hilos,

iluminarse las manos

húmedas de emoción.


Corazón transplantado a un farol.


Necesidad de verse iluminando su cuerpo desnudo

cubierto de un ámbar presuroso

de un rojo perverso, de un complaciente azul

colores absorbidos todos en su redondo seno,

en su esférica pupila,

en su alma circular,

mojada su carne completamente ennoblecida

originaria ilusión de mis latidos…


Hoy el agua moja el alma.


De: Lucia Gorra

Amor sin reloj

que el minutero de extrañas distancias

extraños parajes

donde la gente espera

a una oportunidad…

que el minutero de mi reloj

no mida en segundo.


Lucia Gorra

De: Lucia Gorra

.

Tengo las patas grandes

calzo del número 6

pero no soy  austríaca

ni vienesa ni judía.


Yo también subo y bajo,

yo también soy europea…

tengo sangre en las venas

y si me pisan grito,

Soy solo  euro-mexicana

y por eso tengo

los pies grandes

aunque no sea austríaca

ni vienesa ni judía.

Lucia Gorra

De: Lucia Gorra

Dicen que para practicar  tonglen

o compasión universal

se necesita primero

experimentar amor

pero por más que hurgue

en los graneros de mi pasado

ninguna experiencia

me conmueve profundamente…

 

Entonces es mi parte “A”

la que siente profunda compasión

por la desvalida parte “B”

y llora.

 

Pero era María

la que corría y brincaba

y nadaba y reía

y se bañaba

en las profundas aguas

de la armonía…

 

Es que por ignorancia

confundí tonglen,

auténtico corazón noble,

con tombling, brincolín.

Lucia Gorra


De: Alicia Castillo

 

Danzando llegan con el viento
palabras para integrarse en mi ser
formando imágenes.

Juegan a moverse de aquí para allá
a ponerse solemnes alegres o tristes
a entristecerse de repente.

Llegando el momento sublime
del arribo al cerebro o a los pies
para formar ideas o raíces.

Solidificar el cuerpo y la mente
o bien tender un puente
por el que se puede pasear.

Alicia castillo


Piérdete, piérdete conmigo…

Toma mi sangre y sígueme.

¿Y Dios?

Supongo que tiene sus propios compromisos.

–imagina, son tantos en el mundo y tantas peticiones que atender cada hora-

 

Toma mi mano y ven conmigo

Piérdete en esta locura…

Mis brazos funcionan, andan mis pies y me faltan camisas de fuerza…

 

Embriágate de esta locura

Desciende conmigo al mundo de las sombras…

 

Ruleta rusa:

Que decida el azar… lancemos al aire la boca y los besos…

Mandemos el mundo y sus mandamientos al carajo.

Nada importa.

Nada tiene sentido.

 

Nadie más.

¡Qué importa!

 

¡Dispara!

Tu turno

Luego, el…

En el corazón sobra espacio para las balas.

 

Piérdete conmigo.

Toma mi mano  y sígueme

Hagamos del amor, un suicidio colectivo.

Piérdete

Piérdete.

Piérdeme…

Toma mi mano, juntos vayamos al reino del delirio.

Rafael Ramírez


 

He dejaó la  marca de mis patas

en cada suspiro que suspira,

en cada sueño que sueña,

en cada lucero que luce tal que vela marchita.

Como onda de agua

que con tacto fino acaricia

el pétalo de las pupilas.

 

Pon tu mano en este tronco de pensar,

que de pensar tanto ya no piensa,

que de soñar en exceso ya te añora

en el infierno de la lujuria

do anidan las ratas y los cuervos.

 

Rompe, ¡hay! las cadenas de mi instinto,

huesos de mis huesos, voz de mis silencios

que de tanto querer voy queriendo

dar placebos a los mendigos

y migas a los enfermos.

            Como hilo del Nílo

            crisol, amén de niños,

            azar del fracaso.

 

Sangra oasis del destino que,

no dispongo de horas como Palas,

más he de cavar al aire

la tumba de mi pluma.

 

Llora la muerte sobre mi hombro

en el destierro, nadie el ama,

ponte a cantar, el infierno ya es sólo humo,

el infierno ya es sólo humo,

nuestro infierno, ya es uno, sólo humo… y uno.

¡qué nos toca respirar!


Rafael Ramírez