De: Celia del Palacio*

I

El alma quieta como el fondo de un aljibe

Busca en los tegumentos del alba.

 

El camino de regreso

Se ha convertido en otro viaje.

 

No seré la misma

Ya no seré la misma.

 

Dentro de mí hay un patio andaluz

En mí reposarán para siempre

Sus piedras de río

Húmedas y de canto

Murmurando una canción mozárabe a la luz de la luna.

 

En mí se desangrará de hoy en adelante

Una fuente inagotable

Triunfo reiterado sobre el desierto externo.

 

En mí se ha instalado una sala lóbrega

Donde los sabios se reúnen a tomar el té.

 

En mi pubis florecen con igual violencia

Las malvas y las flores de filigrana,

Los cuentos de las gitanas y

Las notas del laúd.

 

En mí pecho se sembraron

Naranjos milenarios a la izquierda del corazón.

 

En mi vientre yacen los sarcófagos de los reyes moros.

En las plazas de mi centro arden judíos y brujas

Y sigue tejiendo Góngora sus versos

En el mármol de mis huesos.

 

Ya no seré la que fui

Ya no seré yo

Aunque tal vez sea más verdadera

De lo que jamás he sido.

 

Celia del palacio

 

*Invitada especial del martes 29 de Septiembre de 2009.

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