POEMA LÚDICO

 

Mirna V. Viveros

 

El trabajo literario de Angélica González Macías está basado en el manejo libre del  lenguaje en sus dimensiones semántica, sintáctica y gráfica, así como en el uso de lo fonético, aspectos que se enlazan de manera correspondiente en sus poemas, con la intención de reflejar la sensación de esa vastedad entre el lenguaje y el mundo concreto.

Como cuando dice:

 

Las hormigas no son rosas

Ni naranjas/ (ni claveles, ni manzanas,)

las hormigas no son verdes esmeraldas

escurridas en tu ventana.

 

Son azules, son azules:

Azul pavo, azul tordo, azul cielo, 

Azul zapatitos de niño;

Con las pancitas magenta,

Con las patitas doradas,

Con las antenas…tejidas en filigrana.

 

Las hormigas no son rosas,

Son violetas disfrazadas (de tulipanes blancos).

 

Las hormigas no son turquesa,

Son hormigas.

 

Una hormiga no es café

No-es-café 

Ni café, ni chocolate (las hormigas no se quedan quietas en una taza)

Pero lo sé

Que las  hormigas no son rosadas:

Yo veo el mundo color de hormiga.

 

En su poema “Las hormigas no son rosas”, parece señalarnos el aspecto arbitrario del lenguaje una vez que la raíz de la palabra se desplaza de un significante a otro, sin que haya aparentemente ningún nexo coherente entre las palabras más allá de un rico juego. Ahí radica el valor literario de la poesía de Angélica González, en lo lúdico del poema que ironiza la relación entre el signo y las cosas,  cuestionando el significado unívoco de las palabras.

Sí así fuera el caso, si la base del lenguaje se resume en un juego, entonces se pone en duda la hegemonía del logos como forma única de aprehensión del mundo, haciendo que la poesía de Angélica González luzca un  tanto transgresora de las normas comunes de la poesía.  Al final de la lectura de los trabajos de Angélica, el lector queda con la sensación  de que el poema es un acertijo que debe resolver, incitándolo de esta manera a releer el poema varias veces.

Las palabras son símbolos, arbitrarios o no,  que representan algo que está más allá de ellas mismas, más allá de sonidos en el aire o de marcas en un papel. Para la mente poética, el símbolo representa una relación inmediata y natural con la sensación simbolizada.

Angélica González Macías es Licenciada en Letras Españolas de la Universidad Veracruzana, con maestría en Estética y Arte de la Benemérita Universidad de Puebla. Cursó el diplomado en creación literaria en el Instituto Literario Veracruzano, además de tomar cursos de dramaturgía con Emilio Carballido y de cuento con Marco Tulio Aguilera Garramuño. Ha dado talleres de poesía en el colectivo de l@s Adict@s, Actualmente trabaja en el Colegio Preparatorio, mejor conocido como Prepa Juárez, dando la materia de Redacción. Es  aficionada a las artes plásticas y en su tiempo libre practica yoga y tai-chí.

Los invitamos a que conozcan mas del trabajo poético de Angélica Gonzáles, en el blog: www.adictosalapoesia.org

adictosalapoesia@yahoo.com.mx

PUBLICADO EL DOMINGO 31 DE MAYO DEL 09 EN LA SECCION DE CULTURA DEL DIARIO AZ

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