ADICT@S A LA POESÍA

UNA DOSIS DE LOCURA

Mirna V. Viveros

El arrebato o iluminación poética es una visión singular, repentina, que sorprende al poeta en el momento más inesperado, inquietando o conmoviendo sus recuerdos —y las emociones que éstos implican—, su fuerza es tal que es capaz de generar de un golpe, en un soplo, la palabra que se convertirá en poesía. Esta inspiración en la geografía emocional posee dimensiones no sólo espaciales, sino también temporales que arrastran a poetas como Mirna Romero (Orizaba, Veracruz) a revelar imágenes de paisajes negros y amores dolientes, tormentosos, oscuros.

Su poesía está poblada de sensaciones de amor y desesperanza, que brotan de su corazón, y arrancan al verso sentimientos de agonía y muerte.  Aquí una muestra:

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Y ME QUEDO CON LAS SOMBRAS…

La oscuridad

La niebla

Los suspiros

Son todo soledad

La misma cosa

Porque al faltarme tú

Me quedo con las sombras

Esas que a ratos

Su suben por mis piernas

Las que habitan de noche

Mis silencios

Esas que gimen

Cuando tú faltas

Y es que en tu ausencia

Duele el silencio

Agoniza descalza mi voz

Desde mi noche se va

Goteando su dolor

De no decirte

Entre la oscuridad

La niebla

Los suspiros

Que el amor

Por más oscuro

Roto

Descosido

Es todo soledad

Y casi olvido

Cuando me faltas tú

Y me quedo con las sombras.

Mirna Soledad Romero Rivas, es una poeta auténtica que va exorcisando con cada palabra el horizonte existencial —mediante el lenguaje poético— de sus amores. Imagen y forma se interrelacionan dialécticamente para dar como resultado un poema de corte oscuro.

Mirna Romero asegura que para escribir poesía, se necesita simplemente sensibilidad… y una dosis de locura…

Nos vemos el martes 26 de mayo en el Café Teatro Tierra Luna, a las 19:30.  Micrófono abierto. Trae tus poemas.

PUBLICADO EN EL DIARIO AZ EL DOMINGO 24 DE MAYO DEL 009

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