Archivo de 27 enero 2010


Mentí al decir que te necesitaba

porque quería sentirte entre mis manos

llevarte conmigo a la escuela

cuando entonces no sabía de abecedario

ni de consonantes y todos sus enredos.


En mi cuaderno de nube

estan mis años rotos

los más pequeños

sin experiencia

los secretos

los más pobres

que se escriben

con lápices de luz y color

y con el íntimo grafito

grisáceo del corazón

que lo hace latir a pausas

obligado

en su tarea cotidiana.

En mi cuaderno de nube

hay enmarañados bosquejos

de lunáticos utopistas

que sueñan con la esperanza de un mundo

donde quepamos todos.

Mirna V. Viveros/ 2010


Bicolores de punta doble

que encienden las blancas hojas del cuaderno

con tercos y escandalosos rayones,

nacidos en libertad.

Cuántos tuve,

cuántos eran,

no lo sé,

nunca los conté.

Lápices de colores

empuñados

cuando la inquieta mano

hace del punto el universo.

Trazar con su afilada punta el horizonte

o el contorno de los sentimientos,

responder a la colorida emoción

que se aviva gustosa ante la inocencia.

Nunca más he vuelto a  garabatear

la inquietud del arcoiris

ahora mi vida está cuadriculada

con lenguajes de libertad condicionada

a la generación de los kilo y mega bytes

que aislan el romanticismo

del recuerdo de los lápices de colores.

Mirna V. Viveros / 2010


cuando una nena te invita a tomar un café

capuchino por supuesto ya la hiciste chaval

la nena te está diciendo que le gustas

que te la bebas igual

que una taza de café caliente

que se está quemando por ti

que quiere que te la comas así despacio

para no quemarte saboreándola

como si en ello se te fuera la vida

¿cuándo has visto que una nena te invite

un café para platicar

para hablar de política filosofía o literatura?

no señor las nenas tienen códigos

y ese es uno de ellos

esa es la señal que dice aviéntate

paga la cuenta tómala del brazo

llévala a su casa

y en el camino dale un beso

Carlos Reyes