Archivo de 29 enero 2010

Gabriel Impaglione (Argentina)*

 

 

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Tierra de altas montañas en cuyas cimas

apoya el luto su estructura de abismo

para llover después profundamente oscuro

como si una noche desmesurada

ocupara los siglos.

Permítanme que les cuente

un poco de su historia:

A sus costas sin miedo llegó la ignominia

inflando velas como demonios blancos

de su vientre bajaron espadas y cañones

perros inciensos verdugos con azufre

y fue entonces la muerte el nuevo gobierno

y se decretó exterminio.

Ya no quedaban espaldas para el látigo

y del áfrica trajeron su triste cargamento.

Volvió la ignominia en sus proas cuchillo

a abrir otra herida feroz en la isla.

De las naves bajaron hijos muertos y esclavos

y también la semilla de un grito riguroso.

Con el dolor filoso rompieron los grilletes

antorchacanto de volar  se alzó en la noche

y luego hicieron cuna con el primer grito

y el grito pobló la tierra de bandadas.

El primer grito de Ayití fue un viento rojo

que pasó quemando yugos e imposibles

y levantó hacia el sur un gran ejército

de nuevas banderas y flamantes himnos.

Permítanme que les cuente

un poco de su historia

porvenir:

Ayití la bautizarán un día los hermanos,

volverá el fuego original la siembra urgente.

Será en Ayití en ruinas en duelo en rabiosa

hora el nuevo parto.

De las manos de tus cien mil muertos

será construida el ala y la mirada?

Sacudirás el polvo de tiranos y sátrapas

gerentes, verdugos, sanguijuelas,

y con sangre nueva sembrarás infinito?

Tal vez no podamos sujetar la tierra

inmovilizar su caprichosa cabalgadura,

pero sí podremos construir aulas y rondas,

hospitales, casas, fábricas, futuro.

Y te llamarás Ayití, hija de tus hijos

media isla universal y pura.

Perla en cuya esencia la llama inexorable

gobernará los tiempos.

 

 

*(Director de la Revista Isla Negra) poesia@argentina.com

 

…yo no puedo jamás introducirme en el otro, sino que dependo de sus palabras, de sus gestos,

 de su conducta con que él se hace inteligible.

Emerich Coreth

 

Pensando

Errar

Buscando

sentirse diferente

 

coincidir en sí mismo

aglutinar los vicios

desestimar los actos

los fines, los principios

 

convocatoria a respaldar desaciertos

marchar en el acto a nuestra acción

actuar de amor insatisfecho

de la cordura odiante

galopante dolor

 

parece compromiso

—inútil la promesa—

empatar algo más que nuestros cuerpos

hilachos fantasmales de la escoria

del fin de todo y de la nada principio

consuelo tibio de la invernal desidia

 

Del libro: Juego de Espejos (La Rueca Ediciones, 2001)


 

En primer plano

Apurada a morir

está la vida.

 

De puros nervios

La cama ríe

Tiembla frenética

La indiscreción inquieta.

 

El ánimo es total

La muerte está llegando

Suavecita

Quieta.

 

Sobrevivir

Combinando honestidad y sarcasmo

Humor ácido con la esperanza

La provocación sardónica con el amor

La ironía con la solidaridad.

 

Paradoja feliz

Ladrón de amaneceres

Que pierde sus noches en la primer cantina

el último burdel

En el lecho hogareño frente al televisor.

 

En primer plano

Apurada en morir

Está la vida.

 

Artemio Ríos R.

 

Del libro: Juego de Espejos (La Rueca Ediciones, 2001)