Archivo de marzo 2010


Al fin, mi beldad
Cargado por nonickmario. – Descubre más personajes de la webcam.

*Gracias por socializar tus sentimientos…

MARZO302010web

….La popularidad del trabajo que esta realizado el colectivo Adict@s  a la Poesía ha sido tal, que hasta Tlaxcala ha llegado su fama; es por eso que en la próxima sesión de Adict@s a la Poesía a realizarse el martes 30 de Marzo, a las 19:30 Horas en el Café Teatro Tierra Luna, Rayón 18 (cerquita de Los Berros) tendremos la visita especial de un personaje singular llamado Enrique Espejel Hernández, nacido en Nanacamilpa, Tlaxcala un 9 de septiembre de 1913. Es de esos seres humanos grandes, agradable y simpático.  Sus pláticas te convierten en un adicto a sus historias y anécdotas. Actor, músico y poeta, un hombre feliz y agradecido con la vida, consigo mismo y con cuanto lo rodea; ama y lo aman como a ningún hombre longevo que hayamos conocido.

MICRÓFONO ABIERTO

30 DE MARZO A LAS 19:30 HRS

EN TIERRA-LUNA, RAYÓN 18 CENTRO

Especial agradecimiento para Joel Ignacio Montes,

Diseñador  del Cartel

Colaboradores:

Ma. Rosa Muñoz, Alicia Castillo, Angélica González, Joel Ignacio Montes, Eos Deneb, Manuel Martínez M, José Luis Miranda R, Elvia Madrigal y Mirna V. Viveros.

BIENVENIDAS TODAS LAS COLABORACIONES.

Gracias también a nuestra compañera, poeta y artista plástica, Lorena Bonilla quién nos envió este otro cartel para la ocasión:

INVITAweb

LOS ESPERAMOS

Allí está,

Al lado de las palabras del desdecir

Desigualdad.

Sigo con miedo y esperanza,

Queriendo descubrir al monstruo bajo cama,

Ponerte capa roja y salir en busca del lobo.

Tiemblan las rodillas cuesta arriba

Y poca fuerza

Sujeta las hojas de cortar.

Me aferro al frío que se enrosca

En puta sangre,

Y qué si es tarde,

Y qué si pierdo brillo,

No quiero salir ni sé qué clase de nudo

Sujeta hoy la tierra.

Es triste saberlo:

Muere gente/

a todas horas

dentro del televisor

Y

Mi pecho

Es pájaro que agoniza

Mientras aletea el muy cobarde.


-coro uno-


¿Qué clase de horizonte

Es ese

Que llevas a cuestas?

Nada impide quererte

De a de veras…

Que la tranquilidad

Quiera prenderle fuego

A la torpeza.

Invirtiendo en lo intangible del sentir de corazón,

De ese andar de langostinos bajo tierra.


-coro dos-


Tiembla.

No dejes de temblar

Ahora que la luz es fuerza que se abre,

Y es propicio llegar a ningún lugar sin que nos llamen,

Sin el color de sentir tu guadaña cerca.

Timbra.

Timbra cuanto puedas

Mientras puedas.

Que el querer es oscuridad que se deshace,

Ingenuidad que se aprovecha.

No temas.

Pié para todos.

Al pié de páginas con presteza,

Algo eufórico después de todo.


-vos en off-


Curra la tristeza por sí sola.

Sonríe para todos.

Poda tus gardenias.

Con lo cual después de todo

Sobran veinticuatro instantes

Para esculpir cada tarde.

Rafael Ramírez

De J. Enrique Nieto


Me acostumbro a perder mi memoria
con la cabeza derrotada
y me sumergo en tono cabizbajo
a la desidia cotidiana.

Aquí me dicen Oro,
allá no me dicen nada,
mas allá me suelen odiar
y más acá no existo.

Digo no, ¡no! ¡No!
Quiero decir que no sé,
alzar el vuelo drogado;
moribundo vomitar el cielo.

¡¿Yo qué sé cómo será el mundo?!
si vivo en la miseria de la ciudad,
si la inmundicia de la indiferencia
se desayuna mis ojos y moco.

¡¿Yo qué sé del mundo
si vivo en el infierno?!

ENRIQUE NIETO DE LA VARA

UNA OBRA DE ARTE EFIMERO

IRREPETIBLE, SIN PRINCIPIO NI FIN, ABIERTA Y LIBRE…


TRANSGREDIR LO COTIDIANO DESDE UN PUNTO DE VISTA ALTERADO POR LA EMOCIÓN, PARA ACTUAR EN CONSECUENCIA.

NO TE LO PIERDAS.


15 ANIVERSARIO de Café-Teatro Tierra Luna.
Quedan cordialmente invitados
Entrada Libre

ACCIONBLOG


Filme inédito recrea los inicios del estridentismo, el primer movimiento artístico verdaderamente urbano e iconoclasta de México. Nota completa en:

http://www.cronica.com.mx/nota.php?id_nota=447634

De Alicia Castillo

hay tiempos diferentes
en los cuales se corre, se camina, se observa
también hay tropiezos, resbalones, nublados
donde uno se levanta, se desnubla, sigue adelante

cuando hay ángeles alrededor
para dar una mano, una sonrisa, un estímulo
conformando gran fuerza interior
que surge y afronta el trance

no hay vuelta atrás a mirar lo que se dejó
lo que no funcionó o se descuidó
hay oportunidad de removerlo
tirarlo a un baúl donde se discipará poco a poco

viene entonces una reconciliación consigo mismo
con el entorno, con las fuerzas ocultas
que surgen en estos momentos
y permiten ver de nuevo la luz


Alicia Castillo

De Daniela Mendoza

 

Tenerte aquí, juntito a mi

entre la sal y el azúcar

Aquí, muy cerca de mí

mientras contemplo

el vaivén de tu cuchara en el café

Contemplo tu perfil,

tu semblante

Y sucumbo,

a la idea de hacerte mío

tiemblo,

al pensar en tomarte así…

como tomas tu café.

Daniela Mendoza

De Daniela Mendoza


 

Voy cayendo,

de mi columpio caigo

en picada,

a aquel mar de rostros deformes

de aquellos que alguna vez

fueron humanos,

ahora condenados a bailarle a la eternidad.

Voy cayendo,

y aterrizo en un bosque blanquinegro

aterrizo en un rosal

rosas negras, rosas espinadas

cada espina, un sufrimiento en vida

Duelen,

se entierran, se aferran a mi piel

sangra, sangre, roja

el color de la pasión una vez vivida

Corro,

voy corriendo por el bosque sin hojas

persiguiendo a no sé quien

a aquel que  me hizo caer del columpio.

Corro,

me detengo en un claro,

un altar y el… ahí.

Me deslizo hacia el

de una fuerza obligada

con miedo, un miedo dulce

que extrañaba.

El,

de porte imponente,

aterrorizante

y sin rostro

Yo,

sangrando,

las espinas desgarraron mi vestido

de novia.

Las nupcias, los votos

un beso

la sangre y las heridas desaparecen

un beso

del hombre cual rostro nunca veo

un beso

y despierto.


Daniela Mendoza

 

De Daniela Mendoza

Desde el momento que decido tomarla

presionando su cuerpo contra el mío

como si ella también lo deseara

Desde el momento en que mis brazos

se amoldan a ella,

y ella a mi

Desde el momento en que mis manos

toman su posición

la que ya conocen de memoria

Ellas, impacientes por romper el silencio

¡Cuánto sosiego!

Desde el momento en que todo

comienza a tener forma, sentido,

propósito

Desde el momento en el que

ella y yo nos hacemos una.

Mi corazón zahareño pide

a latidos la primer nota

latidos, que parecen tambores

dandome el compás a seguir.

La observo,

su madera, su brillo, su derredor

y las cuerdas,

dulce sensación de ellas entre mis dedos

al pulsarlas suavemente

y dejándola hablar

Dulces notas salen de su boca

que me envuelven en un manto carmesí

Me transportan,

Me transforman

Y yo,

amando cada segundo

amando cada susurro

amando cada nota.


Daniela Mendoza