El jardín de la vida es el camino

Donde voy persiguiendo mi destino.

Flores y espinas detendrán mi  encuentro,

Y al fin cansado, llegaré a tu huerto.

Y si caigo buscando un nuevo atajo,

O me espino al cortar cada capullo,

Mi corazón se llenará de encanto,

Al sentir que me  fluye risa y llanto.

Lloraré la tristeza que me aflija,

Cantaré cuando llegue la alegría,

Y sin rencor continuaré en la vía.

Viviré intensamente  cada día,

Abrazaré el dolor que me persiga.

Y amaré los encantos de la vida


Elvia Madrigal M.

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