De J. Enrique Nieto
Me acostumbro a perder mi memoria
con la cabeza derrotada
y me sumergo en tono cabizbajo
a la desidia cotidiana.
Aquí me dicen Oro,
allá no me dicen nada,
mas allá me suelen odiar
y más acá no existo.
Digo no, ¡no! ¡No!
Quiero decir que no sé,
alzar el vuelo drogado;
moribundo vomitar el cielo.
¡¿Yo qué sé cómo será el mundo?!
si vivo en la miseria de la ciudad,
si la inmundicia de la indiferencia
se desayuna mis ojos y moco.
¡¿Yo qué sé del mundo
si vivo en el infierno?!
ENRIQUE NIETO DE LA VARA
Entradas (RSS)
marzo 9th, 2011 a las 9:01 pm
Me gustó el poema, aunque no sea precisamente muy motivador o algo asi, me gusta… creo que a muchos nos pasa que pensamos que somos tan “equis” en el mundo que ha nadie le importamos mucho, o sentimos que muchas veces pasamos desapercibidos, como que el mundo no se da cuenta que estamos caminando sobre el. Y sí, dan muchas ganas de salir volando haber qué pasa, como PROBAR ALGO TOTALMENTE DIFERENTE A LO COTIDIANO. Me gustó mucho!
marzo 27th, 2011 a las 2:44 pm
este poema me gusto, la gente se acostumbra a ser invisible, a no importar.
marzo 30th, 2011 a las 9:28 pm
Gracias por dedicar un tiempo suyo en leer mis tristes y pobres versos ínfimos. Saludos.