Archivo de marzo 2010


A Kike Nieto

¡Puta…! Lo he decidido.

Pero tú celebra mi muerte con los tuyos.

Y ese día embriágate como nunca.

Al lado de mi ataúd verde olivo,

brinda conmigo por la vida.

Allí, me contarás del rumbo que ha tomado nuestra lucha.

Ya hablaremos de cuando dejamos de jugar canicas y aprendimos a izar la bandera de unos valores aprendidos.

Y del porqué pasan injusticias y hambre nuestros niños.

Qué es de tu vida amigo mío.

Sé que no perdonaras que haya elegido tu cumpleaños como fecha pá mi muerte.

Pero qué quieres,

alguna mala pasada debía de gastarte antes de irme.

Recuerdas aquellos días en que soñamos ser bucaneros de libros y metáforas.

Desde acá, abajo, los recuerdo.

De cuando nadamos entre imbéciles

queriendo hacer de este mundo un día mejor,

y una poesía mayor y habitable.

Fuma otro canuto a mi lado.

Escribamos otro cadáver,

y caguémonos en los hijos de puta que nos arruinaron los sueños.

Vaciemos botellas de alcohol corriente,

no tenemos tela suficiente para algo más digno,

acá entre amigos.

Recuerdo cuando salimos a las calles

a reunir monedas a cambio de unos versos fusilados y otros fusilables

pá curarnos el hambre.

Dando tumbos.

Cavaremos con las uñas.

Comeremos tierra.

Enredando en la ceniza palabra por palabra

hasta reunir un poema rescatable.

Pregúntate:

¿Cuántos son los héroes que morirán el día de tu cumpleaños?

Recuerda que cuando se van los héroes,

quedan bufones y payasos;

Y nos llenaremos de gente adicta

a los adjetivos,

a las normas,

a las poses

a las etiquetas.

Pero nuestra fortuna es la miseria

y la harán nuestras miserias,

nuestras palabras cargadas de ponzoña

contra ese mundo que han asesinado los falsos profetas.

Nacimos sin sueños,

adoptar unos o inventarnos otros

nunca ha sido tarea fácil querido Kike;

no tienes patria,

yo tampoco,

pero tenemos y creemos y compartimos con todos

una en Infernalia.

Vuelve a mi tumba cada vez que quieras.

Tiende la voz al muerto que te habla.

Ven con Carlitos y embriaguémonos juntos con esta botella.

Rafael ramírez

El jardín de la vida es el camino

Donde voy persiguiendo mi destino.

Flores y espinas detendrán mi  encuentro,

Y al fin cansado, llegaré a tu huerto.

Y si caigo buscando un nuevo atajo,

O me espino al cortar cada capullo,

Mi corazón se llenará de encanto,

Al sentir que me  fluye risa y llanto.

Lloraré la tristeza que me aflija,

Cantaré cuando llegue la alegría,

Y sin rencor continuaré en la vía.

Viviré intensamente  cada día,

Abrazaré el dolor que me persiga.

Y amaré los encantos de la vida


Elvia Madrigal M.

Con el primer hálito de vida,

Me entregaron un  mapa del destino

Que marcaba la ruta a su morada.

Al seguirla hallé sitios de encanto,

Con remansos de paz  y de quebranto,

Y aprendí a  sonreír y a lamentar.

Conocí la bondad  de la existencia,

Tuve enojos, suplicios y sollozos.

Pero alcancé el amor y vi a mi prole.

Y  al final, resignada, y muy tranquila,

Sin temor y además agradecida,

Cerré los ojos y me entregué a la Muerte.


Elvia Madrigal M.

De: Adriana Tafoya


Regreso agitada y burbujeante

presionando con los dedos

el cuello

del cristal que envuelve al vino

Regreso redonda y satisfecha

frondosa y perfumada

con las carnes tambaleantes

y envinados mis sabrosos frutos

él dijo:

me molesta tu perfil

de gesto seguro y suficiente

sólo eres una mosca gorda

mosca negra peluchuda

e inflamada

de siniestros pelos

Ruedo por la inmensa cama

Me desprendo de una tela

entallada y descosida

le confirmo

que soy negra y sucia

negra de carne dulce

carbón de azúcar

mosca exótica con vientre acústico

forrado de terciopelo

una cajita pequeña de resonancias

Confirmo que soy negra

y deliciosamente gorda

y que en alguna parte olvidé mi pantaletas

él dijo:

me enoja cuando bebes

arrogante elevas el meñique de tu mano

eres perra añeja

que provoca

carnívoros deseos

dan ganas de hacerte tierra

y cocer un jarrón de tu barro

Sonrío

me acomodo y le reitero

que soy negra y mala

negra de labios gruesos,

que la forma de la hembra madura

se impone

y concentra la elegancia

de lo abundante,

le da poder al cuerpo

que tengo los pezones zarzamora

que estoy desnuda

y se me dibujan grietas

que adornan mis nalgas

con la textura del satín

él dijo:

me haces falta

Adormilada

abro las piernas

que atesoran mi sexo oscuro

inflamados sus pequeños olanes magenta

en esta flor clava su lengua

no me molesto con él

sé que tiene hambre


Adriana Tafoya

http://adrianatafoya.blogspot.com/