Archivo de abril 2010

De Rómulo Pardo Urías

 



Quiero que seas mi último amor

así como el primero pero el último

así como el segundo pero el último

así como el tercero y el quinto

pero quiero que seas mi último

pedazo de almohada sobre la faz de la tierra

para soñar y cantarte

para esperarte

para desearte toda la vida

todos los días que tengamos por delante.


Quiero que seas mi último amor

como el primero pero el último

como el sonido, como el silencio,

como el estruendo del mar,

como tu nombre de luna llena

como tu ombligo de estrella

pero que seas mi último amor

quiero que seas

nada más para que seas como ninguno otro

amor haya tenido sobre la faz de la cama

y que seas la almohada donde imagine

sentir la calma, frenar la astucia, poner distancia

a la pesadilla, dislocando de ternura

el embalaje soberbio de mis angustias.


Quiero que seas mi último amor

para olvidarme que ame antes de ti

contigo sin ti buscándote extraño

por los pasajes sombríos

de infinitas guerras pasionales

y nostalgias enfermizas

y que sin ti ni hubo filo de tiempo

ni daga o cuchillo

que fuera certeza de vida

pulsión instintiva

fuerza, acción y contracción inesperada

o parto prematuro o aborto seguro

o baladas compuestas y neuróticas fiestas

con chochos psiquiátricos y ácidos cruentos

y viajes orientales sin geishas

y templos ancestrales de impulso mortuorio

y fin de orquesta y cariños fríos y exigencias feas.


Quiero que seas mi último amor

porque si hay uno primero

yo quiero que seas el último

para olvidarme que ame antes de conocerte

y que al amarte olvido cuanto antes haya amado

porque sin ti no habría sido posible

cantarle al venado su canto de cuna

ni ver en el cielo la luz entibiada

del sol en tu nombre de luna

llena de mieles insospechadas

y no de caricias amargas

llena de aliento y de alegría

y no de falsa palabrería

llena tiempos, llena de espacios

de cuales todos yo quiero optar

por ser contigo el último tiempo

el último espacio donde perdure

el dulce golpe de besos ciertos

de besos vivos

de besos nacientes

de besos poblados

de besos golosos

de besos soñados

de besos de colores

como mariposas en el vientre

como chocolates derretidos

como llanto compartido

como este silencio vivo

que todos los días me dice

quiero que ella sea tú último abrigo.

.

Rómulo Pardo Urías

De Rómulo Pardo Urías

 

No vengaré en tu nombre Margarita

ni en el de ninguna mujer…

Dos aguilas los acompañaron aquel día

Dos tristezas tibias ahora emergen

Tu negación perpetua

Tu amarga ternura

Elvis Presley, tu y yo.

¿Para qué distinguir entre un susurro y un rumor?

¿Para qué los actos?

¿Para qué estos desgarrados alientos nuestros?

Yo te diría: queda usted desarmada de por vida

Usted no supo hacer la revolución

Como yo no supe hacer el amor

Aunque los fusiles tengan punta

Y el lápiz se rompa de vez en vez…

 

Una mañana no fui asesinado

Rómulo Pardo Urías

Para la persona que mas quiero y aprecio.

.

Luna llena en el cielo de media noche,

Con ese pueblo totalmente iluminado,

Brilla el acero en un sol de media noche,

Con unas figuras totalmente desveladas.


Las alas de estas ovejas negras,

Son la muestra de masas oscuras,

Estrellando ondas abajo adentro,

De cilindros con especias de estrellas.


La eternidad sacrificaba la noche,

En la leyenda que contaba,

Mi querida luz de sol.


La espera no es solo más,

Que la fase de pensar calladamente.


Con una canción de amor,

Con esa canción perdida,

Con ruidos por debajo de las nubes,

Eran palabras de un extraño buceador.


Princesa de la luna,

Vea como el mundo ha doblado su corazón,

Abriendo el lapso de mil espejos en el cielo,

Sonando ágoras de sepias,

En sus pigmentos de cristal.


Conquistando las cumbres.


Los desiertos de los mares.


Despojando la lana de las ovejas

Su mano, mis ojos, nuestras alas.


Crucial era la idea del señor del eclipse,

Recibir un disparo en las sombras de nuestras almas,

No sabía  de la existencia de este pueblo con hambre,

Con costumbres de rastros pasados.


El lugar, la tierra de la eternidad.


Dime princesa:

En que paso se vuelven,

Eternos los sentimientos.


Dime princesa:

En donde predomina un tiempo,

En que la distancia,

Es solo una anécdota,

De una hora y 15 minutos.


En tanto las lagrimas de las estrellas,

Nos saciaban nuestra sed,

El sueño de despertar, avanzo en columnas,

De alguna manera me dio la noción,

El fragmento que dentro llevamos,

Y realmente era una historia.


De la danza

∆∆∆

Carlos Ernesto Medina Reyes.



Los ecos del terror,

Susurrando por el vacío de un título,

Por el llamado remordimiento,

Por los gestos del chilito muecas.


Burbujeaba la silueta de las lágrimas,

Mientras el remordimiento,

Me acogía en sus llamas,

Bajo el alcohol del pavimento.


Me hacia falta la ausencia,

Trapear la sucia noche

De un correcto error, delicia,

Hacer mezcla de un dolor, derroche.


Calendario tornasol de espejos

Criaturas solubles,

Con apego a mis ojos

Adentrados cual si fuera miércoles.


Dónde quedó la despedida,

La palma de los pobres,

El rostro sucio de mil hombres,

Que dentro de mi habitación,

Me daban el aire,

Para describir con sangre,

Lo peor de una automentira,

De seguir soñando,

Bajo el puente de un rostro


÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷÷

Carlos Ernesto Medina Reyes.

abril27web

Mar de amores: panorama de la poesía independiente del estado de Veracruz, un proyecto que sostiene que la poesía es patrimonio de todos, es construida por muchos, es disfrutada por quien quiera, es vivida por algunos y es escrita por nosotros.

En nuestro mar, el pez grande no se come al chico, no hay tiburones ni aguas territoriales, sólo somos siete poetas que nadamos en busca de una patria literaria.

Angélica González

MARBLOG

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

.

Artemio Ríos, Manuel Martínez, Angélica González, Francisco Morosini,

Mirna V. Viveros, José Luis Martínez y Mirna Romero

SOCORRO TREJO SIRVENT*
(Tuxtla Gutiérrez)

RECETA

Vierte todo tu amor sobre el que amas
Unta tu corazón con tu ternura
reconócete en tus ojos
Conviértete en manjar para su sexo
En lluvia o en tormenta
En cálido crepúsculo
Sé como la Gioconda
Indescifrable y enigmática
o la Cariátide de sus más íntimos deseos
Sé la guerrera en el combate
La Medusa de negra cabellera
La mantarraya de sus sueños
conviértete en piraña si es preciso
Que contiene seducción
Y que tus brazos sean como algas
Sobre tu tibia piel
Que tus labios sean como la poesía
Al recorrer los caminos de su cuerpo
Sé siempre la amante que se entrega
Incendiada de amor
La clorofila de sus bosques debes ser
Sé la sobreviviente para el diluvio de sus noches
La eva de todos sus paraísos
Y a la hora de la verdad
Bebe y embriágate en la fuente misteriosa del deseo.


Publicado por manuelalvarez22@gmail.comen:

http://poetasdelistmomexicano.blogspot.com/

*Socorro Trejo Sirvent (1954 ) Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Poeta y narradora. LIBROS DE POESÍA: Para decir mañana (1991), Luna de agua (1994), Olejaes (1994), Música de los siglos (1995), 5 poemas de Socorro Trejo (1995), Soles de agua (1995), Antología personal (1995), Ventanas interiores (1999), Dos voces chiapanecas (1999) y La señal de la noche (2000).


¡De que callada manera

se me adentra usted sonriendo,

como si fuera la primavera !

(Yo, muriendo.)

.

Y de que modo sutil

me derramo en la camisa

todas las flores de abril

.

¿Quién le dijo que yo era

risa siempre, nunca llanto,

como si fuera

la primavera?

(No soy tanto.)

.

En cambio, ¡Qué espiritual

que usted me brinde una rosa

de su rosal principal!

.

De que callada manera

se me adentra usted sonriendo,

como si fuera la primavera

(Yo, muriendo.)

.

.

.

NICOLAS GUILLÉN


Nicolás Guillén (Camagüey, Cuba, 10 de Diciembre de 1902 – † La Habana, Cuba, 16 de Julio de 1989)


Insulto recibido

térmicas palabras luminosas, llamas verdes, vigorosas, flamígeras sílabas, piedras calientes que en mis oídos se internan…

x-consciente

El inconsciente y el subconsciente son dos tipos cínicos, uno enmascarado y otro descarado (del consciente mejor no hablamos)

Jaimelopeziana

No ando buscando a Jesús, ni ando en pos de la Magdalena, sino de Sor Juana

Josealfrediana

Adictos somos y en la Poesía andamos

A EZG
5 días antes de que desapareciera… nuevamente


Manos breves, preciosas,
doble inspiración,
pentasilábico verso,
dueto de caricias prometidas,
diez unidades tonales,
dos secretos.

Toma un durazno de tu árbol talentoso
y dame un rojo corazón
almibarado con un beso.

Dame tu par de uvas dulces,
floridos botones encantados,
tus uvas rojas, de vino consagrado.

Dame un poco y beberé entusiasmado,
en dorada copa, esculpida con mis manos.

Toca una nota para mi,
que se extienda en recurrencia,
hasta el inicio de la duda,
y la destruya,
con la certidumbre de su tono,
con la certeza de su timbre.

Regálame una carcajada,
con tu faz rosada,
canto de arpa emocionada,
y descubriré entre sus cuerdas,
la armonía que nos faltaba.

Déjame tocar tu cintura
de musical instrumento,
afinar tu sentimiento
con mis besos,
que se llenen de ilusión
las dos octavas de tu vientre.


Combinemos nuestras resonancias
diluyendo la distancia
en que nos tiene
la triste partitura de la vida.

Toma mi aliento
y vuélvelo armónica nota,
sinfonía concreta,
alegre,
espiral de bronce,
ilusión de eólica plata,
placer de metales en fusión completa.

Vuélvenos percusión erótica,
sonar sin paz, pero sin guerra,
sonar de tu recuerdo,
de mi pasión y tu deseo,
toca con tus palmas,
la epidermis de mi cara,
la corteza de mi tierra.

Toca con tus ojos
mi instrumento,
hazlo vibrar con tu mirada,
crea una música dorada,
escribe epitafios, testamentos,
busca luz para mis versos.