Ev
13

dos mitades nocturnas

de boca al deseo,

dos mitades que alcanzan la orilla de la luna y se entremezclan,

dos mitades hechas de sombras

de manos que se hunden,

de pieles que entraman sus ardores,

de huecos que se llenan,

de vidas que se enroscan y giran

que intentan asir el eter del tiempo,

que se abrazan en un pálido afán

de anclarse en el filo de la nada.

¿Te agradan nuestros escritos? Compárte...

Deja una Respuesta