Ev
11
la tarde sin ti
es un siglo de oscurantismo,
un agujero en mi calendario,
un claro silencio
inarmónico entre el murmullo de la vida,
un faltante constante
que entorpece mis manos
y vuelve más pesadas las alas de mi poesía.
La tarde sin ti
es un palmo de vacío
que vagabundea por mi cuarto
un inconquistable hueco
con la forma de tus caderas,
un cubo de lluvia que diluvia a mi lado.
La tarde sin ti
es respirar sin vivir,
cruzar sordo, mudo y ciego las aceras,
consumirse en la espera de un verso que no llega.
Entradas (RSS)