Archivo de 5 septiembre 2010

Ocúltame al silencio del viento

bebiendo mi eternidad,

con estos brazos sueltos

escucha, ¡solo escucha!

el coloquio de las manos

y el mirar escalonado

grabando tu figura

¡para gritarte!

Que el tiempo capturó la luna

con un fruto en su vientre

para descararse en tu sonrisa

y hacerme tu sombra

y hacerme de tus labios la espera

¿Cómo no saberlo tú?

¡que soy del vuelo!

Escucha el aire vuelto loco

sacarme de su pecho

arrasándome de regreso

escondida para ti.

Lorena Bonilla

LUNARIA



!Al fin! De lo quedado, quedo yo

con una interrogante en los ojos.

Tú, yo lamentando la derrota

con las pupilas desgarradas

y el vientre nudo hambriento

al arrancarme de tus sueños.

Los recuerdos anidaron en la luna

volviéndome linfa desdichada

soy lo que queda

de por vida lluviosa

por la vida llorona.

Lorena Bonilla

LUNARIA


Yo soy él

por fuera,

soy polvo,

un fragmento en vida.

La inquina de sus ojos miran los míos

mascando la piel de hembra

la tira, la pisa

aún tibia, se pudre en tierra.

me vuelvo nada

mi lengua se estrella marchita

en recuerdos mordidos

sin noches ni lunas

yo era tú

por dentro

era cosmo

una creación entera.

Lorena Bonilla

LUNARIA



Que eternidad tenerte cerca,

resplandeciente de mi gozo,

de una danza dispareja

y no poder poseerte.


Que tiempo de silencio

tiempo sumiso con los ojos abiertos

para ver tu cuerpo bendito.


Me llevas de la mano

sobre tus labios púrpura

para tocar tus alas en un sueño.


Luciérnaga….


Ausencia de lágrimas largas

ausencia celeste, amiga;

el fulgor de la gota de sangre

cuece la carne de las venas rotas.


Que fragilidad para tocarte

al vuelo de cenizas transparentes

vuelve como luciérnaga

como ave, como luna

a la sombra

a la luz de mi propia vela

Lorena Bonilla

LUNARIA