Abimael León Carrera
Libro II
México
Nunca más volverá tu mano blanca
a desenredar la red en instantes perdidos.
De noche, cuando el murmullo de la ciudad se apaga,
brilla lejana el aura de una fría constelación.
Veo el espíritu de los árboles en el parque,
la sombra de los perros cruzar las calles
y en mi memoria, tras una muralla de piedra
crecer lentamente la flor de tu ausencia.
Ni lágrimas amargas, ni eternas maldiciones.
El tiempo pasó y jamás subiste a mi barca.
Extrañas visiones me hacen recordarte,
bella, blanca e iluminada entre la hierba seca
caminando y girando entre los velos de la tarde.
Vierto mi tristeza en las aguas que jamás regresan.
Desde mi interior reflexiono en lo distante,
me parece escuchar tu corazón tras la eterna sinfonía de la vida.
Daría mi alma por escuchar de nuevo tu sonrisa,
Viajaría hasta el fin de la tierra por una sola de tus rosas.
En invierno cuando el acero rompe las olas
y el faro encendido resplandece en la orilla de la playa,
es difícil olvidar que en algún sitio existes,
que tu mirada quizás por momentos busca el mismo cielo.
Entonces pienso en dios y le lanzo una plegaria;
Encontrarte recostada en el filo de la esperanza,
ahí donde termina la ruta de este largo viaje.
Abimael León Carrera
La Twiettera
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