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(PEQUEBÚ)

 

16/03/09

9:43 pm

 

Hoy soñé contigo, tenías una sonrisa de esas

que tienes cuando recién despiertas,

renegué de dejarte ir hacia la calle

con ese frío que se que no te gusta soportar sola.

 

Decidíamos tomar mate o café antes del baño

Como si fuese un ritual de antaño

Y tan solo lleva 3 finitos en realidad.

 

Procuramos quedarnos en casa todo el día

Y mirar por la ventana hasta tarde

Nos enfadamos un poco con el recuerdo

De antes de este día… usted sabe de qué hablo.

 

Después de lo enfados vinieron las risas

Torpes y las culpas sin complejo culposo

Que más que eso eran provocadores de

Sonrisas cómplices de un momento u otro.

 

Cuando por fin anochecía, tomamos un café

De tristeza y melancolía barata,

Tomaste mi mano y me diste las buenas noches

Con un silencio cómodo y blando.

 

Hoy soñé contigo, como si nos hubiéramos casado,

Tu con tu contradicción a la hora del café

Y yo con mis enojos bipolares a la hora

De mirarte a ti y a la hora de irse.

 

Hoy soñé contigo…

 

(PEQUEBÚ)

 

16/03/09

9:49 pm

 

Habría que comparar si uno o dos

Son más que tu y yo en un sofá,

Si el producto de usted por mi

Es realmente la palabra.

 

Dividamos por un momento el “mi” del “ti”,

Quedémonos solamente con los rostros,

Miremos alrededor y burlémonos de nada

Y que nada más pase por aquí.

 

La pared que cuelga de tu reloj

No es más que un pretexto

Para salir de ti y poder regresar.

 

Ya ves, uno y dos pueden ser cursis

Y números a la vez, pero no pueden ser

Uno o dos si hablamos de ti y de mi,

Sino que nada podemos más que tú o yo.

 

 


 
¿Do quedó la cultura

de los musicos locos,

-(que ni ellos son pocos)-

de la santa locura?

 

Donde no pisábamos

con solloza mesura,

parte de la aventura

que a buscar salíamos.


Llegó: “modernidad”

a la casa del arte

y una falsa humildad

que es lo que más me parte.

 

No era… tal vez…

 

-Si ya sabías lo que iba a pasar, ¿por qué sigues aquí?- preguntaba el sabio

-Qué te importa, viejo metiche- interrumpe el joven, asustado y de un jirón, acostose sobre la tierra que lo ha visto nacer, una y otra vez sobre el mismo punto donde una vez murió.

Con un marco, con 3 jueves y sin ningún viernes jamás, ¿qué clase de juego es este?.

Ya no basta un copa, 3 rayas… de papel, una tira de premios deserticos tras una finita capa de azar, mierdas con miradas románticas y un romántico con mierda en la mirada.

Sabores de triste nieve de pasado y en el pasado una navidad con la familia, un poco de soda y a dormir…

 

 
 

Hasta el cielo, o hasta la vida de una piedra.
Hasta siempre!

27/12/08
12:18 am
 
 
Zapatitos de luto
¡ay! muñeca mía
sí te meto un susto
de melancolía.
 
Los jeans te quedan bien,
justos y lindos;
mis ojos en la sien:
“¡Gluteos bandidos!”
 
Resaltados los pechos
desde tu blusa
son realmente bellos;
como la musa.

25/11/08
6:52 pm
 
Con tu nombre tatúo la noche
y me vale madres que noche
sea, si es la noche de hoy
o es la noche de anoche.
 
Por que tu rostro se refleja
en la noche que sea
inclusive en la noche de tus
ojos negros y grandes.
 
Da igual; tatúo tu nombre 
en la noche.

21/11/08
2:56 pm
 
Tu aliento en mi aliento,
tu boca en la mía
y mi sueño en tu alcoba,
así era mejor…
 
Era mejor, cuando le encontrabamos 
formas a las nubes en verano
o cuando discutiamos de política 
y terminabamos besandonos de coraje.
 
si, momentos tontos, lo se,
tú callada, yo callado
y el sofá soportando nuestro peso.
 
¿Recuerdas lo cursi que 
solía ser en momentos 
en los que la cursileria
no tenía cabida en tus oídos?
 
Cuando contaba ese chiste
de un oso y tu mueca me 
demostraba por decimo puta vez
que no era para nada cómico…
 
¿Lo recuerdas?


 
15/12/08
 
Pequeña… asustadiza hija prodigía de la actuación y de un mar ululento de confusiones y un futuro asomando su cabeza por la esquina.
 
Esperar a que se acerque, estirar los brazos, poner la mejilla para un despido o un saludo, da igual, la frialdad es la misma.
Tiritando de desconocido en la parte más lejana de su horizonte… ¿algo más?… 
 
-Mira, muchacho torpe, ahí adelante- Dice el viejo sabio mientras se rasca el ombligo
 
no le hago caso y sigo describiendo a aquella niña de ojos torpes y boca precisa que quisiera yo tocara mi boca con sus dulces labios que se notan a leguas que sabrosos saben.
Esperare otro día más para verla y después… no lo se.

16/11/2008
 
Hoy me acordé de ti como no me acordaba al estár a tu lado, es decir, citando a un amigo en su poesía: “hoy te extraño más que cuando estoy sólo”… y cuando estoy sólo te extraño más que cuando hay luna y sol en distintos momentos…

Hay algo que no quieres saber y que yo quiero decirte, ufana…
y me pongo a escribir a costa de tu sonrisa o a costa también de tu olvido y mi presente que aún no se desprende de mi pasado, te quiero… no, no sólo eso… y no quiero mencionar lo demás… no es bueno para la salud mental de ambos… ni ambos somos buenos para eso de la salud mental… tu bien lo sabes, eres mi dama, aunque con esa fama… te necesito más…

Ese enigma del deseo, no es más que una costumbre de necesitar tu cuerpo desnudo… ya sabes, fornicar con los ojos, trepar telarañas de recuerdos y olvidarlos por completos por medio de besos o alguna mirada licenciosa.
Dices no entender por qué la gente me da una palmada -que no quiero- en el hombro, y me sonríe estúpidamente…

Tiene tiempo… que no… tengo un poco de tu lengua… 

10/11/08

10:17 am

 

Con una sonrisa falsa en el bolsillo

Ya saben, para evitar preguntas molestas;

Con una cartera nueva y vacía,

Guantes rotos, jeans negros y cansados.

 

El cabello despeinado a merced de la almohada

Como mi vida está a merced de alguna mujer.

En vísperas de mi cumpleaños;

Como hace un año, otra vez sin ella.

 

Una melodía a partir de la repartición de melancolías,

Las nubes siguen sin moverse…

… su mirada sigue sin mirarme…

… ni siquiera el sol me brilla.

 

En vísperas de mi cumpleaños

Estoy sentado frente al monitor

Esperando un 27 de noviembre

Que me de un año más y un beso menos.

 

No es autocompasión…

Es un abrazo a mi mismo,

Una mentada de madre a mis ojos,

Un soborno a la tristeza.

 

Es un cigarro apagado con la nariz,

Es un dejado tan dejado apendejado.

Es un punto final.