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Anglicano Daniel
Crucificó la espuma
De su saliva infante,
Inocencia oliente a magnolia.
Noche aventurita
y la pesadumbre añadida
a la fatiga de tu boca,
voz y palabra
bendijo volada,
que no era niño
con alas rotas,
con alas blancas.
Vida fresca
probaste de mis manos
lo que un hombre en años
marchitaría los labios
años contaba el cielo
aliento cortaba el viento,
descansa voz de niño
con quien bebió el dulce
de tus ojos suaves
un verde descalzo
abruma la cama adulta.
El jurar no tiene peso
pesa tu inocencia
frágil y volátil,
tanto que retumbo el tiempo.
Tiempo tanto incierto.