Rafael Ramírez
Maldito abril, usurero.
Abril de cartón.
…tan lleno de frentes fríos
…tan vacío de muestras de calor
incendiario,
mentiras ingenuas,
vecinas de aparador
…y esposas de museo,
un abril sin tiempo, sin aliento,
un soplo sin precedentes,
tal presente sin voz,
pesos que no pesan lo que pesa el sudor.
¿Por qué mi sangre carece de color?
¿Por qué mi saliva no excitan tus ganas de olvidarme?
Maldito el abril que muerde mis entrañas.
Maldito el abril cual domingo sin fútbol.
Con un mundo encima nuestro,
pequeño
…más pequeño que dios.
…más pequeño que nosotros dos.
…cubriendo viseras en alquitrán.
Es imposible no morirse con tan buenos días:
Ahora que la virtud de vivir se ensaña con ahínco en otras bocas.
…que se inventan novedosas enfermedades para niños.
… que se filman numerosas recetas para el amor.
¿En qué puto mundo un abril deja de ser niño?
¿Dónde están los miedos que nos enseñaron a temblar cuando descubrimos que el mundo tal como lo conocemos es poema extinto?
¿A dónde fueron los ingenuos fantasmas que germinaron la semilla de la imaginación en aquellos días?
¿Dónde encuentro aquél bergantín de papel en que naufragaban mis palabras?
¿Y las locas sonatas quienes me acompañaban a pastar cabras?
A estas horas, ¿qué estará haciendo la muchachita que quedó en cinta por culpa de mi ineptitud?
Maldito abril, todos saben que al crecer, todos los niños juegan a ser padres.
El abril con todas sus prisas
…arrancó el fruto antes de tiempo y nos dejó con el hambre:
“…al saber de mi desnudez sentí vergüenza y me escondí en los matorrales”
Pero tus ojos; en el juego del cielo, todo lo ven caro a pasto para gusanos y aves.
“…la mujer que me diste me dio del fruto y ambos trepamos al árbol.”
Mi casta está contaminada:
¡Qué romántico y bienaventurado era quién lograba morir de tristeza o tuberculosis!
Ahora, uno se muere cuando puede, no cuando quiere.
La cotidianidad, el fobaproa y otras pendejadas nos arruinaron la vida con su falta de estilo.
¿En qué hora estamos muertos?
¿En que instante las gaviotas de mi carne empezaron a podrirse?
¿Cuál es el sitio adecuado para dormir con amor?
¿Quién otorga el pan a las cigarras?
¿Quién instaló el trino en la garganta de los hombres?
¿Por qué no he logrado alzar el vuelo si yo también soy un ángel?
¿Por qué no mueres ahora que ya no te amo?
Bésame que pienso suicidarme.
…mira que las putas también se enamoran.
¿Sabes quiénes son aquellos que clavan en las nubes a sus amantes?
¿Por qué desperdician a sus brujas en la hoguera?
…bien sabes que una estrella deja idiotas a los sabios cuando en invierno hay un calor sofocante.
No mires nunca de soslayo… la muerte no sabe como retractarse.
No bajes los brazos… total, la estupidez es el error más elocuente, por antonomasia, entre los amantes.
-Recuerdas el abril de los dibujos animados
-¿de cuando la tortuga hacia quedar en ridículo al veloz Aquiles?
-Recuerdas el abril de los cuentos de hadas
-…sí, de cuando cómo fue que una hermosa princesa fue la que causó una guerra en Troya que duró; dicen por hay, cosa de diez años.
-También recuerdo unas murallas bien bonitas, con oídos privilegiados, tan acostumbrados a la buena música de su pueblo, y que se vinieron abajo porque hubo unos infelices que llegaron a tocar música tan estridente y desafinada, mermando su sistema acústico… para así, invadir esa hermosa ciudad.
-Cuentan que fue en abril cuando un peregrino de florida barba, larga cabellera, túnica de seda del medio oriente, sandalias de caucho y guitarra, vació misterioso contenido de un sobre al depósito del agua para beber, inventando de esa forma el milagro del vino.
Malditos abriles.
Todo lo que fue… ya a sido.
Más ahora, nos despojan de los buenos sueños: Versión para niños.