Angélica González Macías

(Xalapa ,Veracruz)

Licenciada en Letras Españolas de la Universidad Veracruzana, con maestría en Estética y Arte de la Benemérita Universidad de Puebla. Lleva 11 años trabajando como maestra de preparatoria. También imparte clases en la escuela de Escritores Sergio Galindo (Xalapa, Veracruz). Cursó el diplomado en creación literaria en el Instituto Literario Veracruzano, además de tomar cursos de dramaturgía con Emilio Carballido y de cuento con Marco Tulio Aguilera Garramuño. Ha ganado muchos premios.


“Dios creó al hombre

el hombre creó el rock

el rock creó a Springsteen”

Programa en VH1

Dios creó al hombre

el hombre creó la palabra

la palabra creó la poesía

dios creó la palabra

la palabra creó al hombre

el hombre creó la poesía

dios creó la palabra

la palabra creó la poesía

la poesía creó al hombre

la palabra creó la poesía

la poesía creó al hombre

el hombre creó a dios

la palabra creó al hombre

el hombre creó la poesía

la poesía creó a dios.

Angélica González M.

                                                                                                         A.G.M.


Me recosté sobre tu pecho

Como sobre la arena

Y el sol se echaba sobre mí

Como lo harías tú

Si no fueras un hombre de arena

Moldeado con la humedad del mar

Por los cangrejos trasparentes.

En ese mar

Los enamorados que pasan después de mí

Tendrán un irresistible deseo

Porque ahí estuvimos

Dos olas de arena

A las que construyeron los cangrejos

Dos almas de arena

Que descansaron bajo el sol

Dos corazones de arena

Que azotaban las olas

Como se besan las olas

Solo dos

Que quisieron ser las lenguas

De los besos de las olas.

No distinguí tus huellas de mis huellas.

En un cubo azul

Sola

La arena se encontró con la arena.

Intentaron ser olas sobre la tierra

Las olas humanas

Solo se reconocieron

Tan semejantes

Las olas humanas

Sin su ropa de arena

Solo quisieron

Regresar al mar.   

 

Angélica González M.

                                                                                   Sobre el 31 de julio, a 2 de agosto

7 jul 2009 

a.g.m

 

Mis gatos ya te conocían

Te traían en sus ojos

Mis gatas ya te sabían

Mis gatos ya te veían

Mis gatos

Ya te traían en sus ojos

Olían tu perfume alimonado

Porque

Te observaban pasar

Acurrucados desde la azotea

Sus ojos calcaron las letras de tu nombre:

De noche

Desde el balcón

Te vieron pasar calle abajo

Mis gatos te habían visto con sus ojos

Y se grabaron tu nombre en ellos

Y lo maullaban interminablemente

A la luna llena

En su idioma de gatos

Meow meow

Así, aunque nunca entendí lo que decían

Yo escribía tu nombre sin conocerte

Lo escribí cien veces

Sobre mis gatos

Lo dibujé en la caligrafía de su pelaje y la redondez de sus pupilas

Y los gatos sonreían

Y yo no sabía porqué

Esos ojitos tan pícaros

Me gritaban algo

Que nunca entendí

Hasta hoy.


ANGÉLICA GONZÁLEZ M.


 

POEMA LÚDICO

 

Mirna V. Viveros

 

El trabajo literario de Angélica González Macías está basado en el manejo libre del  lenguaje en sus dimensiones semántica, sintáctica y gráfica, así como en el uso de lo fonético, aspectos que se enlazan de manera correspondiente en sus poemas, con la intención de reflejar la sensación de esa vastedad entre el lenguaje y el mundo concreto.

Como cuando dice:

 

Las hormigas no son rosas

Ni naranjas/ (ni claveles, ni manzanas,)

las hormigas no son verdes esmeraldas

escurridas en tu ventana.

 

Son azules, son azules:

Azul pavo, azul tordo, azul cielo, 

Azul zapatitos de niño;

Con las pancitas magenta,

Con las patitas doradas,

Con las antenas…tejidas en filigrana.

 

Las hormigas no son rosas,

Son violetas disfrazadas (de tulipanes blancos).

 

Las hormigas no son turquesa,

Son hormigas.

 

Una hormiga no es café

No-es-café 

Ni café, ni chocolate (las hormigas no se quedan quietas en una taza)

Pero lo sé

Que las  hormigas no son rosadas:

Yo veo el mundo color de hormiga.

 

En su poema “Las hormigas no son rosas”, parece señalarnos el aspecto arbitrario del lenguaje una vez que la raíz de la palabra se desplaza de un significante a otro, sin que haya aparentemente ningún nexo coherente entre las palabras más allá de un rico juego. Ahí radica el valor literario de la poesía de Angélica González, en lo lúdico del poema que ironiza la relación entre el signo y las cosas,  cuestionando el significado unívoco de las palabras.

Sí así fuera el caso, si la base del lenguaje se resume en un juego, entonces se pone en duda la hegemonía del logos como forma única de aprehensión del mundo, haciendo que la poesía de Angélica González luzca un  tanto transgresora de las normas comunes de la poesía.  Al final de la lectura de los trabajos de Angélica, el lector queda con la sensación  de que el poema es un acertijo que debe resolver, incitándolo de esta manera a releer el poema varias veces.

Las palabras son símbolos, arbitrarios o no,  que representan algo que está más allá de ellas mismas, más allá de sonidos en el aire o de marcas en un papel. Para la mente poética, el símbolo representa una relación inmediata y natural con la sensación simbolizada.

Angélica González Macías es Licenciada en Letras Españolas de la Universidad Veracruzana, con maestría en Estética y Arte de la Benemérita Universidad de Puebla. Cursó el diplomado en creación literaria en el Instituto Literario Veracruzano, además de tomar cursos de dramaturgía con Emilio Carballido y de cuento con Marco Tulio Aguilera Garramuño. Ha dado talleres de poesía en el colectivo de l@s Adict@s, Actualmente trabaja en el Colegio Preparatorio, mejor conocido como Prepa Juárez, dando la materia de Redacción. Es  aficionada a las artes plásticas y en su tiempo libre practica yoga y tai-chí.

Los invitamos a que conozcan mas del trabajo poético de Angélica Gonzáles, en el blog: www.adictosalapoesia.org

adictosalapoesia@yahoo.com.mx

PUBLICADO EL DOMINGO 31 DE MAYO DEL 09 EN LA SECCION DE CULTURA DEL DIARIO AZ

John Lennon                

 

 

 

Toco tu boca

tu boca sola

te toco

cada bocado

que da tu boca.


Toco tu boca

Tomo tu mano

Acabo de tocar tu boca

Me aboco a tocar tu boca

Bocado a bocado

Toco tu boca, tomo tu mano

Tu mano no tomo

Me aboco a tocar tu boca

Me aboco a ti

Me aboco a colarme en ti

Colarme y colorearme de ti

Toco tu boca

Noto tu boca

El coto de tu boca

Bocado a bocado

Voto por tocar tu boca

Tu boca tocada.


Acabo de tocar tu boca

Bocado a bocado

Tu boca abocada a mi boca.


Un buche de tu boca

Un buche en la noche

Un buche en una boca

Una bocanada abocada a la boca

El cabo de tu boca

Toco tu boca

Bocado tocado

Toco tu boca

Toco madera.                                                        

 

Angélica González M.

28 de Julio 2009

PicasoMin

Entré en tu laberinto

Siguiendo un rastro de palabras y lágrimas de toro.

El minotauro eres tú

Mi tierna bestia,

Un cuerpo de hombre

Que carga una cabeza

Pintada de pasiones,

Dulce

Sin edad

Por siempre joven

Por siempre solo

Un niño toro.


Atrajiste a la virgen

Siguiendo un hilo de oro

Que enredabas en una madeja

Pacientemente

Desde un rincón oscuro.


Quiero subirme a tu lomo

Porque quiero acariciar las galaxias de tu pelo negro

Hermoso monstruo moreno

Porque quiero sentir tu aliento de toro

Porque quiero que me encierres en tu laberinto

Porque quiero que me cerques hasta tu centro

Porque quiero que no pueda escapar

Porque quiero convertirme en ti.


Sentir tus ojos de mansa bestia

Tras los espejos

Oler tu rastro por las paredes

Acariciar tu pelaje reluciente al sol

Y darte mi corazón

Para que te lo comas

Y mi sangre

Para que con ella dibujes

Otro laberinto

Sobre tu cuerpo.


                        Angélica González Macías

 

A la tarde sin ti

le cuento de tus ojos de lluvia

que caen

en mi corazón

en llamas.

A los espejos de la ausencia

Le cuento de tu boca de río

Que corrió

por mi tierra

Baldía.

A la noche sin ti

Le cuento de tus brazos de flor

Que crecieron

Sobre las murallas

de mi destino.

A los pájaros sobre mí

Les cuento

De los cantos de tus manos

Que llegaron a mis oídos

De viento del norte.

A la tarde sin ti

Le cuento

De los hoyuelos de tu cara

Que taladraron

Mis paredes calcinadas.

A la tarde sin ti

Le cuento

De la red de tu cuerpo

Que atrapó

Mis peces

De colores.

A la mañana sin ti

Le cuento

De tus dedos de seda

Que hilaron el tejido de mi cuerpo.

Al amanecer sin ti

Le cuento

De tu fe de niño

Que brilló

Sobre la montaña

De mis ganas.

A la calle sin ti

Le cuento

De los idiomas de tu alma

Que gobiernan

El idioma

De mi voluntad.

A las 5 de la tarde sin ti

Les hablo

De las lenguas de tu pecho

Que anhelan

El café de mis cabello.

A las 11:10 sin ti

Le hablo

De tu barba en creciente

Que rozó

El menguante

De mis fronteras.

A mi vida sin ti

Le hablo

De la presencia de tu carne

Que estableció

La presencia

De la mía.

                                                                                                  

    Angélica González M.

 

Noche húmeda de principios de una era

¿mojada por rocío o por lágrimas?

La luz serena cae…

Sobre la nota invisible

El fogón de tu amor: infinito.

Corre el tiempo y se abren espacios de luz

Mientras la noche cae lentamente

El silencio crea su espacio y surgen verdades verdades.


Celia del Palacio, Angélica González M., Mirna V. Viveros, Zoe Schott, (¿?), Alicia Castillo, Ma. Rosa Muñoz C.,Jesús Hernández Barradas

 

*realizado el martes 29 de Septiembre.

Eres tú

Neblina profunda y grave

Al amanecer

Mandas a tus pájaros a que me enjaulen

Mi corazón con sus alas

Vuelo

Recorro el campo eléctrico de tu rostro

Con mis rebaños errantes

Mandas a cerrar

Las gotas de miel de los ojos

Mandas abrir

Las gotas de miel de tus bocas

Entonces despliegas

Tus alas tibias

Para atraparme

Cobijarme

Arrullarme

Me dices con tus manos

Que tienes corazones

Y los escuchamos en tu garganta

Y los palpo

En la suavidad de tus orejas.                  

                                                             Angélica González Macías

11 de junio 2009

                                                

 

Fui una estatua viviente

Recibiendo el aliento

De la lluvia

Por tu boca.

Golem torpe

Avergonzado

Húmedo y mojado, congraciado, azucarado.

Tu nariz en mi ojo

Los dos ciegos.

Mi performance fue

Decirte con la boca humedecida

Aquí estoy.

Con la boca abierta y sin palabras

Lo que sólo puede decir la humedad

Cayendo del cielo

Gota a gota

Entre los dos

Un puente

Tu nariz en mi ojo

ambos ciegos.

La humedad

Del mundo

Nosotros

Demasiado tarde

Justo a tiempo

Llovía, llovía

Afuera y adentro

Un puente de agua

Torpe

y avergonzado.

Golem que quiere

Decirte con la boca

Qué he hecho

Dónde he estado.

La lluvia impide muchas cosas

Pero no las importantes.

Un puente de agua muda

Las bocas abiertas no hablan

Las bocas abiertas son fuentes

Las bocas abiertas

Son los cielos que llueven

Los ríos en los mares

Son las nubes lloviendo

Las bocas abiertas

Cayendo del cielo.

Tu nariz en mi ojo

Los dos ciegos.

Bocas abiertas

Gota a gota.

Llovía, llovía

Dentro

De las bocas abiertas

Los cielos mudos

Abiertos

Ciegos

La lluvia ciega

Y abierta

Las bocas que llueven

Las bocas ciegas

Los dos húmedos.

La lluvia impide muchas cosas

Pero no las importantes.

Cayendo del cielo

Tu nariz en mi ojo.

Las bocas abiertas

Tu nariz en mi ojo

Las lluvias abiertas

Las compuertas

Las gotas

Los puentes.

El mundo era húmedo

Afuera

Y adentro

Un puente

Un río

un mar

 tu nariz en mi ojo

Las bocas abiertas

Dicen

Cosas de humedad

Que sólo la humedad entiende.

Humedad que cae del cielo

Y se apodera de las bocas

Y convierte en agua

Las intenciones.                                                                                    23 mayo 2009

 

Angélica González M.