Artemio Rios Rivera

(Xalapa, Ver., 1958)

Aventurero de la poesía, capaz de volver a empezar cualquier cosa en cualquier instante con la misma facilidad que se da sin entrega. Amante del amor y de la vida, ha sido promotor cultural y de la lectura entre los jóvenes. Dice que Xalapa y la ciudad de México son los elementos de su eterna bigamia sin conflictos. Ha hecho teatro, video educativo, radio, periodismo, cuento, poesía y ensayo; todo esto, otra vez según él, de la mejor forma: de vez en vez y de manera intensa, como el amor furtivo.

 

…yo no puedo jamás introducirme en el otro, sino que dependo de sus palabras, de sus gestos,

 de su conducta con que él se hace inteligible.

Emerich Coreth

 

Pensando

Errar

Buscando

sentirse diferente

 

coincidir en sí mismo

aglutinar los vicios

desestimar los actos

los fines, los principios

 

convocatoria a respaldar desaciertos

marchar en el acto a nuestra acción

actuar de amor insatisfecho

de la cordura odiante

galopante dolor

 

parece compromiso

—inútil la promesa—

empatar algo más que nuestros cuerpos

hilachos fantasmales de la escoria

del fin de todo y de la nada principio

consuelo tibio de la invernal desidia

 

Del libro: Juego de Espejos (La Rueca Ediciones, 2001)


 

En primer plano

Apurada a morir

está la vida.

 

De puros nervios

La cama ríe

Tiembla frenética

La indiscreción inquieta.

 

El ánimo es total

La muerte está llegando

Suavecita

Quieta.

 

Sobrevivir

Combinando honestidad y sarcasmo

Humor ácido con la esperanza

La provocación sardónica con el amor

La ironía con la solidaridad.

 

Paradoja feliz

Ladrón de amaneceres

Que pierde sus noches en la primer cantina

el último burdel

En el lecho hogareño frente al televisor.

 

En primer plano

Apurada en morir

Está la vida.

 

Artemio Ríos R.

 

Del libro: Juego de Espejos (La Rueca Ediciones, 2001)

Artemio Ríos Rivera

 

 

Si se tratara de crearte

Relacionarte no puedo

Más si pudiera matarte

Superarte yo podría

 

Si fueras camino, andarte

Destrozarte con mis pasos

En tus lomas desbordarte

Corretearte por los cerros

 

Ya no puedo más desearte

Atarte a sexo marchito

No quisiera doblegarte

 

Con mi voz voy a recrearte

Atracarte con mis manos

Y del deseo liberarte.

 

 

Del libro: Juego de Espejos (La Rueca Ediciones, 2001)

 

Artemio Ríos Rivera

 

Grito catártico

Personal

Colectivo

Tan visceral

e irreflexivo.

 

Escritura en remanso

Lenguaje de la paz

Artificio

Invención

Desequilibrio.

 

Es artilugio

más no simulación

No es doblez

O hipocresía

 

Razonada expresión de la vida

sintética

negada.

 

Objeto artesanal

Oficio de taller.

 

Invento desbordado

Opresión interna

Liberación eterna.

 

Antes de destruirte

O destruirme

—aunque sea con amor—

hagamos poesía.

 

Del libro: Juego de Espejos (La Rueca Ediciones, 2001)

 

 

 

Artemio Ríos Rivera

 


Despertó

Oyó los gritos

Miró el comedor

Regresó al lecho

 

Despertó

 Descubrió la ausencia

Huyó de casa

Buscó la iglesia

Fue presa de la angustia:

Jesús no era el redentor.

 

El cielo no arenga

Habla el profeta

El sueño no razona

Habla el soñador

 

Si el cielo no era en sí

ni el sueño para sí,

Se decidió a vivir

en perpetua vigilia.

 

 

Del libro: Juego de Espejos (La Rueca Ediciones, 2001)

 1

 

Cielo abundante

Escasos los infiernos

Integrada al pasado

Te ofreces como ofrenda

 

Intentas sin tapujos

Reescribir nuestra historia

En el alba de lechos

           Agitados de pretensiones diurnas

 

2

Sin nada que me guíe

                        Sin mapa que me rija

Aferrado al instinto

Peino tu geografía

 

Encuentro

Sin buscar

Al borde de tu grupa

El sur de nuestros días


Contra locura

Tu mano es quien conduce

 

Por infernales círculos de mezquindad

No hay indefensión

Puedo escapar de mí

Lo dice tu ternura

Mágica morada

                    Que expulsa a los demonios

 

A salvo de mí

Sin propuesta que valga

Me entrego a tus caricias

 

4

No soy el recipiente de ajenas sensaciones

           Piel

                  Ojos

                          Oídos

O inflamada nariz

 

Papilas paladeantes se impregnan de mi mismo

De conciencia de mi

                               al recorrer tu cuerpo

 

La luz y los sonidos

El aroma del sol

El frío reconfortante

                 Nacen dentro de mí

No vienen desde fuera

Se precipitan de mis poros

Cuando erizado tu sexo

                Se detiene en mi lengua

 


Boca…

                       Matriz

Entreabiertos los labios

          Misteriosa la entrega

                     La simiente destila en comisuras

 

Boca…

                     Vagina

Por los belfos

         En alegres silencios

                   La vida se desborda

 

Boca…   

                    Abanico

Que invoca

          Silencios terrenales

 


Caer en trance

La luna menguante

El placer creciente

Tú, llena

            Nueva

Luminoso satélite

                        De todos los planetas

                                    De mis constelaciones

 

Caer en trance

Agitar polvo cósmico

Regresar

Respirando inconsciente una paz sideral

 

 

8

Presiento

Espontáneamente

                   Manipulo el ocaso

Placer apasionado

Te entregas sin volver

 

 


9

Destellos fragmentarios

Parcial satisfacción

Discontinua la espera

                                de todo percepción

No te concibo fuera de mí

No me concibo fuera de ti

 


10 

Cuando el amanecer

         dejó de ser una tentación

                  supe que el ciclo era cotidiano

                                          aunque jamás eterno

 

Aprendí a no atenderte

 

Aprendí a no escucharme

Acercarme a tu cuerpo creciente y blanco

Resignado a la entrega

Indiferente y dócil

Disfrutando la inercia

El pasivo disfrute

de una caricia ruda

Turbulenta

Pero experta en el arte

de tomar sin entrega

 

 

Y tampoco después

Hablamos de nosotros

Vigilaba en secreto su furia contenida

grito al vacío

Preámbulo de un amor agonizante

Finalmente el tiempo carece de importancia

No existía la palabra

Nunca antes

Durante

O después

Lo que hubo fue presencia

Única forma de ahuyentar los fantasmas

Los suyos

Los que tengo

Los que rodean y oprimen este placer furtivo

Enredado y confuso


Dicha no es la vida

Ni la muerte desdicha

Una desgracia, no

Tampoco incertidumbre

Vida: pequeña muerte cotidiana

todos los días

como tenue resaca

del doméstico amor.


Puedo enloquecer de amor

Amor por ti…

Sin que te importe

 

Puedes enloquecer de amor

Amor por mí…

Sin que me importe

 

Podemos alucinar de odio

Mutuo rencor sereno

Sin que a nadie le conste