Bernardo Benítez Pérez.

(Playa Vicente, Veracruz, 1955)

No hay mucho que decir de un hombre que apenas un hombre ha sido. Ingeniero Químico egresado de la Universidad Veracruzana, desde muy chico es aficionado a la lectura, sobre todo poesía.

 

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                       A Mirna
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Son Adict@s a poesia

Son soldados sin fusiles

Sol de soles infantiles

Son jilguero en romería.

Y poetizan la osadía

Y poetizan sed y llanto

Y la vida con su encanto

Los encanta y los marea

Hoy por ellos se florea

Este canto a todo canto.

Este canto a todo canto

Flor actual o flor de ayer

Hiel  barón o miel mujer

Sueño risa o sueño llanto.

Muerte sacra o sacro encanto

Ya me vierte en su  mareo

Y ante el  loco devaneo

Nada soy si no me vierto

Puro engaño sin acierto

Si…flor y canto no poseo.

Si… flor y canto no poseo

Que otra cosa puedo ver

Si es la flor de mí querer

Y es el alma que deseo.

Y es que tiene su escarceo

Llama tonta y llama loca

Ya nos toca y nos  provoca

Contra vientos y mareas

Y me exalta y me  recrea

Y a la magia nos desboca.

Y a la magia nos  desboca

Con su fuego y con su sangre

Ni soy hombre ni soy  hambre

Solo sol que vino a roca.

Y esa roca se derroca 

Y en su lumbre se convierte

Tentadora sed de muerte

De las mascaras que tengo

Viene el canto y me detengo

En su mágico aguardiente 

En su mágico aguardiente

Se desboca la poesía

Y se vierte el alma mía

En su eufórica corriente

Tierno mar iridiscente

Es la tierra de los cantos

Donde dichas y quebrantos

Se quebrantan y erradican

Y en demonios se reagitan

O palpitan entre santos.

O palpitan entre santos

Pues son piedra irreverente

Y son solo un sol naciente

De los miedos y los llantos

¿Dónde soy si no en mis cantos?

Y donde si no en sus mitos 

Busca el alma sus distritos

Con la sangre de mil versos

Y que soy si no despierto

En sus lumbres y en sus ritos.

En sus lumbre y en sus ritos

Se confirma la existencia

Y ahí trasciende toda esencia

De las nadas e infinitos

Sol de soles son sus gritos

Que  poetizan la osadía

Sol jilguero en romería

De los sueños infantiles

Son soldados sin fusiles

¡Adict@s a la poesía!

BBP.

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Que puedo saber si soy un ojo entre mil ojos
Que puedo decir si soy solo boca entre mil bocas
Y que puedo invocar con mi mano, apenas franca

En el fondo de las luces y el misterio….

Si todo ya lo han visto ajenas bocas
Si todo ya lo han dicho locos ojos
Y hoy casi todo ya se sabe
Que puedo yo sino ser ave
De las dudas y los celos

Que puedo yo sino pensarme
Como pájaro de sombras y de fuego

Como igualar la ternura del rocío
Entre las hojas y las flores

Y aquella gratitud de los pájaros al alba
Y la sabiduría del caracol y los monarcas

O la ensordecedora pasión de las chicharras

Y no caer en el falso sueño equivocado
De querer ser el sueño inteligente de la especie

Que playa agrandare con solo un grano
De mi arena sin sal y descocida

Que puedo si no curar la herida
De soberbia innecesaria

De este ilustre señor dentro de mí
Que cree saberlo todo

Y de ese viejo impuso
De volar y de escalar montañas
Que puedo si no quedarme
Con las alas e intentar
A penas… ser benigna oruga

Que puedo si no intentar: ser árbol
Pasto verde, manantial y río
Y mares y cantos y cantares

Que puedo si no ser
Tan solo nada…tan solo Nadie.

BBP.

 

 

“En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme”…me encontré de pronto, acaso por una  suerte de encantamiento o tal vez por un traslape  de lo no circunscrito,  en una taberna  o mesón o que se yo decirles…  en presencia del mismísimo e ilustre: Don Quijote de la Mancha quien por alguna razón parecía enemistado con mi persona. Con gesto fiero encaminó  su endeble, pero imponente persona hacia mi figura por demás desconcertada: con imponente y sonora voz dijo:

-“Amigo, has de saber que yo nací, por querer del cielo, en esta nuestra edad de hierro, para resucitar en ella la de oro, o la dorada, como suele llamarse. Yo soy aquél para quien están guardados los peligros, las grandes hazañas, los valerosos hechos. Yo soy, digo otra vez, quien ha de resucitar los de la Tabla Redonda, los Doce de Francia y los Nueve de la Fama, y el que ha de poner en olvido los Platires, los Tablantes, Olivantes y Tirantes, los Febos y Belianises, con toda la caterva de los famosos caballeros andantes del pasado tiempo, haciendo en este en que me hallo tales grandezas, estrañezas y fechos de armas, que escurezcan las más claras que ellos ficieron.”

Y no le place a mi persona que Tu; “minúscula  criatura” oses llenar de halagos y piropos a mí bien amada Luna: Por tanto grabad en vuestros sesos esto:

 

Tan llegada

Tan madura

Y tan soltera

Esta la luna…

Que abro  paso

A mi andadura

Que al nacer

La vio; Primera

Real fortuna

De mi vida…

 

Y me enfrento

Con cualquiera

Por su brillo

Y su locura

No la cambio

Por estrella

Ni por sol

Ni primavera

Con el filo

De mi espada

Hoy la tengo

Por guardada

En corazón

Y en carne viva

 

Pues en tierra

De primores

Es galeón

De mi fortuna

Y mis amores

Quien no bebe

En su ribera

Esa leche

De su holgura

Y el pendón

De su hidalguía

Más os digo

Porque tengo

A sangre brava

Que desde esta

Misma hora

Y hasta el día

En yo me muera

Que es tan solo

De mi hoguera:

Flor de luz

Y primavera

Y remanso

De mis iras…

Tengo el filo

De mi espada

Para abrir

A ese cualquiera

Que este bando

No lo viera.

Tan llegada

Tan madura

Y tan soltera

Esta la luna

Que por ella

Va mi vida

Entera.

 

Y en terminando de recitar este “loco” sus verso por demás dementes y falto de cordura, desenvainó su espada  y arma en ristre… ya veía yo  rodar mi cabeza por el suelo …cuando voces venidas desde lejos me gritaban …!ESTAS SOÑANDO! …  ¡ESTAS SOÑANDO! …VIVA EL CIELO Y SEA MI GRACIA…era mi luna verdadera y yo con ella,  en mi cama: con mis lágrimas y sus brazos pude a duras penas reconciliar mi sueño.

 

Bernardo Benítez Pérez

 


Si tu quieres decidamos

En abril o en primavera

En la luna o en la tierra

…Rima rima y la rimamos

Entre sueños proletarios

O entre ricos sueños locos

Pica y trisca los sirocos

Saca y pesca los recuerdos

Que entre adictos no me pierdo

Y con luz radiante broto.

Y con luz radiante broto

Entre cantos y sonetos,

No presumo soy discreto

Rima y rimo poco a poco,

Más me altero y me alboroto

Por la dicha que me brota

Y el amor que en mi derrocha:

Soledades y ternuras:

Me descubren , me desnudan

Como un loco mar jarocho

Como un loco mar jarocho

Tengo versos yo por olas

Mi universo miro a solas

Mientras mas loco me toco,

Y es que terco me desboco

Al ritmo de mis espumas,

Mis estrellas y mis lunas

Andan tercas y radiantes

Por mi alma: un sol brillante

En mi (dulce)…corazón barroco.

Bernardo Benítez Pérez

Ha pasado una puta borracha por la calle, alborotando el ladrido de los perros entre las sombras y las sábanas, menhires borrascosos del deseo entre la falda, canta una enrevesada canción romántica, pétalos de una rara flor caen cuando habla, la madrugada se levanta perezosa, tiembla, a saltos, a cantos de gallos, a penas anda, los peces en la pecera no descansan, los domésticos habitantes del patio aún no piden, a gritos el maíz quebrado…no hay muchas cosas que uno pueda hacer con una mujer que no nos habla, podríamos ir hasta donde está y, a fuerzas (es un decir…quizás nos espera con ansias) amarla, podemos quedarnos aquí y sufrir por ella o podemos en poesía transformarla, cosa que ya resbala, se amolda al viejo rincón lleno de telarañas, solas de por sí, pienso las mujeres valen, habremos de cuantificar alguna vez cuánto nos agregamos a nosotros mismos: tomándolas, amándolas, transfigurándolas en nubes, en sombríos bosques, en recuerdos de la infancia…habríamos de ser…seamos prácticos, al diablo con la maldita inspiración…dejemos que nuestras almas peleen de verdad, cuerpo a cuerpo, en nuestra cama….

 

Santo Dios, hemos llegado sigilosamente, hasta su espalda, ella…su cuerpo primoroso, es mucho más que las palabras que la nombran, tuve la impresión de estar junto a una finísima porción de cedro o de caoba, mis burdas manos la labraban, en cariátide del alma no quise transformarla, se ha levantado…se ha ido a eso de las aguas…y yo con lágrimas que quemaban, me aleje para reconstruir, aquella “gemela” suya, que lleva el alma. ( Epilogo: Una cuarta opción …es ignorarlas)

 

Bernardo Benite Perez.


                              Para Edith.

La cullita

Embarazada

Te llama,

El pollito

Huérfano

Quiere verte,

Encanto

De mujer

Tu derramas,

Sencilla

Como las piedras

Es tu cara;

Cara sencilla

Es la cara

De tu gracia,

No me canso

De mirarte,

No me canso,

De que me invadas:

fina enredadera,

de mi casa,

Que buen día

Nos regalas,

Cuando en paz

Mi gracia te haya,

Campo verde,

Campo florido;

Verde y florido

Campo

Derramas,

En ti cantan

Los trinos de los mares

Que a mil pájaros

Abrazan,

Haces cantar

Todos los viento

En mi alma,

Encanto

De mujer:

Sencillas

Piedras

Que

Aman…

Ese pollito

recién nacido

Que arrullaste

Entre tus senos:

Ha querido ser

             Mi corazón

                           Esta mañana

                                                         Bernardo Benítez Pérez.

 

 

De San Bernardo a Santa Rosa, habrá a lo menos unos tres kilómetros, a los siete años, uno no sabe bien medir; pasar el arroyito, subir aquella cuesta llena de acaguales, ceibas, aquí y allá, descender luego, un arroyo más y estabas ahí…era día de fiesta, yo no se, había juegos mecánicos frente a la pequeña iglesia, en la tienda de Don Nacho vendían dulces nuevos, globos multicolores y en mantas sostenidas por palancas y reatas se ofrecían baratijas, juguetes de madera, cosas de

comer, lo más sorprendente amor, no me lo creerás: tu estabas también ahí…la misma frescura que tus besos me provocan, el rose de tus dedos en mi piel, el aire imprecando de ti, de tu olor

y tu mirar tierno, tristón, el tocar aquellas cosas nuevas: era tocarte, era tu carne entre los dedos, amor, se podía sentir tu fuerza y tu calor…había una cajita decorada con una lengüeta de jalar, papá llevo a mamá una de estas y cuando mi madre la quiso abrir, de la parte trasera de la lengüeta broto una víbora de madera que le picó el dedo gordo, entre carcajadas mías, de

papá y tus risas también, reían ahí, porque cuando ahora te veo reír y tus ojos brillan, quieren llorar, de ese llanto sin sufrir, esa agua tuya estaba conmigo lo se, andabas entre los boxeadores incansables, en los maromeros que articulaba uno, con un apretón de manos y hacían piruetas, giros impensables: te mecías tu, por ello dormía con aquellos hermosos juguetes de madera pegados a mi almohada, dormido los tocaba tranquilizando mi sed de ti, porque tocaba tu espalda, con tiernas caricias, y el olor de tu pelo impregnaba el aire y lo llenaba todo… Poco a poco mis viejos trompos, canicas, yoyos, caballos, boxeadores y maromeros fueron haciéndose tus ojos, tus cabellos, tu espalda suave y dulce, tu primoroso beso, y tu madera se hizo carne viva y se adorno con tu voz… Estoy contento cuando en las noches despierto, sueños con ellos y saben que estamos juntos… Los toco, sonrío… Se que nunca te has ido de mi… Y SOY FELIZ.

 

BERNARDO BENÍTEZ PÉREZ


De Bernardo Benitez Perez, el Lunes, 29 de agosto de 2011, 20:48

 

Hormiguita

 

mía

 

linda niña

 

de mis ojos,

 

duendes guían

 

tus pequeños

 

pasos a mis pasos,

 

me fascinas

 

con tu valentía,

 

tu equilibrista

 

andar entre

 

sapazos,

 

sibarita,

 

diamantina

 

de mis brazos,

 

tejedora milagrosa

 

de las penas,

 

cargas

 

mucho mas peso

 

que tu peso,

 

quisiera tu voluntad

 

y tu fortaleza,

 

tu rara forma

 

de amar

 

al mundo

 

y a tu descendencia,

 

hormiguita linda,

 

te admiro desde niño,

 

mi niño corazón

 

te quiere,

 

linda luz

 

en los sentidos,

 

un bonito amor

 

he concebido

 

en mi paraíso,

 

para tu hormiguero

 

ligero y sin

 

desniveles,

 

hormiga quiero

 

ser tu compañero,

 

cuando llueva,

 

y cuando muera

 

que tu lleves

 

mi carne

 

a tu guarida

 

para ser dentro

 

de ti:

 

tesón de fuego,

 

indómita firmeza,

 

amor andante,

 

ternura ingenua

 

y voz de miedo.


De Bernardo Benitez Perez, el jueves, 29 de septiembre de 2011, 18:49

 

Habremos de quitar los velos del misterio,

 

Vamos haciendo la luna nueva,

 

La de adentro, la que vuela y siente…

 

No me pidan razones, no las tengo:

 

Solo se que la quiero con este amor

 

Desesperado y terco,

 

No indaguen, no pregunten… si la merezco,

 

No lo se y más aún…no lo entiendo,

 

Esas son necedades de otros necios,

 

Solo se que la llevo en mi

 

Como un tormentoso mar de incendios,

 

Como esa luna nueva, la de adentro,

 

la que vuela y siente…

 

No se si un día se ira,

 

Nunca pienso en eso,

 

Solo se que en esta esquina del tiempo

 

Coincidimos en un cuerpo

 

Y estoy alegre, feliz y alegre,

 

Cenotafios a mi memoria

 

Van dejando mis besos en su cuerpo,

 

Se que yo partiré antes

 

Estoy seguro de ello,

 

No en vano los velos del misterio

 

Misteriosamente llaman desde adentro,

 

No nos queda mucho tiempo,

 

Tan solo un mar de lágrimas

 

Y algunos tumbos de olas de incendio,

 

Efímera caricaturas del recuerdo.


            A Edy.

Como decirte:

¡Me dueles

A la orilla

la vida!,

Prendes

La gruta

Del músculo

Que mi sangre

Aviva,

Llegas

Y muerdes

Los sueños

Y las sidras,

Mar indomable;

Deseo arrimas

Aguas de agua

De tu boca

En romería ,

En mi

Caminan.

Mis ojos

Del olvido

Anidan

Tu piel

En carne viva,

Dónde estás;

Naranjo en flor,

Olor a toronjil,

Pomela de mi vida,

Recodo de mi río,

Ciruela azul,

Diente de león,

Mujer dormida,

Dónde estás,

Pedacito de sol

Perdido ,

Dónde estás

Si no sales

Ni te vas.

 

Cómo decirte

Amor,

Que me dueles,

Me dueles

Y me minas.

 

Bernardo Benítez Pérez