Elvia Madrigal

(México, D. F)

Quien amor busca y espera

Podrá encontrarlo algún buen día,

Quien sólo espera y no mira

Inútilmente suspira.

El amor exige fuerza,

Quien espera sin luchar    

Poca cosa ha de encontrar.

Quien amor busca y espera

Podrá lograrlo algún buen día

Quien sólo espera y no busca,

Esperará de por vida.

Como dices quererme, yo no quiero,

Tu pasión sin ternura no me incita.

Como digo quererte no te agrada,

Con amor sin congojas no te animo.

 

Cuando dices quererme, yo me excito,

Pero tu injuria  mi fulgor  apaga.

Empezar de nuevo, como agobia,

 Mi alma solloza por mi cuerpo tenso.

 

Ya no puedo pedirte que me quieras,

Como tanto he soñado en mis desvelos,

Es mejor terminar con mis anhelos,

 

Que aunque lo intentes no creo puedas

Acoplar tus amores a los míos

Y borrar los pasados desvaríos.

 

 

Cuando deba acompañarte no me avises tu llegada,
Abre la puerta callada y envuélveme con tu manto,
Transpórtame silenciosa, para que vaya tranquila.

Tiempo ha que te espero y he aprendido a no temerte.
Hace tiempo que no ignoro que llegarás cuando quieras,
Sólo me queda aceptarte y resignarme a la suerte.

Siempre he sido luchadora en esta vida que acaba,
Pero aprendí desde niña a buscar otro camino
Si algo me amedrentaba.

Por eso soy optimista, cuando de morir se trata,
Como no puedo eludirte prefiero esperar tranquila
A conocer tu morada.

Contuvo en él su último  aliento,
Su anhelo persistente a no morir.
En él  se hundió el   postrer suspiro
Por la lidia continua  de existir.

Cerró sus ojos y  contuvo el llanto,
Cubrió su boca  y escondió el dolor,
Secó el sudor que  inflige el miedo,
Y sus manos lo ciñeron con temor.

Este pañuelo fino y perfumado,
Guarda viva el ansia por vivir.
Símbolo de un final que aunque esperado,

No era fácil aceptarlo y sucumbir.
Entre sus sedas queda el recuerdo
De su intensa manera de vivir.