Elvia Madrigal

(México, D. F)

Intensidad en los amores, exaltación en los saberes. le apasiona la vida, esta enamorada de la humanidad bondadosa, de la naturaleza, de las pasiones, de los amores y desamores, de los deberes y la complacencia.


No te alejes pensamiento,

Despierta al entendimiento

Y engalana las palabras

Que expresen mi sentimiento.

.

Nueve lustros de una vida

Alumbrada con tres soles,

Custodiada de una estrella,

Festejamos con amor.

.

Nos llegaron tres estrellas

Y otro sol apareció,

Seis solecitos brillaron

Y estrellita deslumbró.

.

Pensamiento, nunca olvides,

Esta es la felicidad,

Brindemos por la familia,

Protegidos por el mar.

.

ELVIA MADRIGAL M.

Nueve lustros de ser madre
Inflaman mi entendimiento,
Porque un hijo muy querido
Llegó en el mejor momento

Tu mirada con sonrisas
Inundó mi pensamiento.
Cómo te quise, pequeño,
Cómo te sigo queriendo.

Tus palabras tempraneras,
Carcajadas y canciones
Llenaron cada momento,
De nuestro amor compartido.

Elvia Madrigal


Elvia Madrigal


Y tú Juan que lo  has probado,

Dime que es más placentero,

Por  amor llegar al sexo,

O buscar en el  sexo amor?

¿Qué causa mayor deleite,

Que te busquen por el cuerpo

O te admiren por tu honor?

Y Juan se queda mirando.

Suspira, suspira y mira,

¡Y cómo la está mirando!

No me preguntes Chonita,

Que cuando me hablas así,

Nomás te miro y te miro

Y quiero seguir mirando.

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———————O———————

La oscuridad de la muerte

Me provoca soledad,

Por eso, Muerte querida,

Cuando quieras recogerme,

Vente muy de mañanita,

Pa’ despedirme del sol.

No quiero llorar, no quiero,

Cuando me toque partir,

Quiero mirarte de frente,

Saludarte con firmeza,

Y agradecer a la Vida

Los placeres y el amor.


Elvia Madrigal



Cuando al tañer de las campanas tristes

Yazga  mi cuerpo entre baldosas, frío,

No sufras por mi ausencia amiga mía,

Que anidaré en tu alma si tú quieres.


Los sollozos de quienes me acompañan

Me indicarán la puerta de salida,

Y volveré volando a tu regazo,

Para alojar mí esencia  en tu memoria.


Cuando al cruzar el puente del recuerdo

El murmullo del agua te entristezca

Despertará un hálito de vida,


Me aferraré a tu corazón ardiente,

Y como dijo aquél sabio poeta,

“No moriré del todo, amiga mía”.


Elvia Madrigal



Malinalxochitl, Malintzin Tizonpanteteuctin, La Llorona, Guadalupe,

Consumación de una Nación*



Doncella de pocos años,

Nacida de noble estirpe,

Por su madre repudiada,

Y como esclava vendida,

Sintió consuelo al saber

Que su suerte había cambiado

Cuando conoció a Cortés.


Al conquistador sirvió

Como amante y faraute,

Participó en las batallas,

Y lo apoyó en la Conquista,

Como una mujer valiente,

Temeraria y aguerrida,

Inteligente y  sagaz.


La historia poco menciona

Su ayuda a catequizar.

Murió joven y olvidada,

Repudiada por su prole,

Temida por españoles,

La madre del mestizaje,

Origen de esta nación.


Elvia madrigal


* La Conquista de la Malinche de Luis Barjau,. pp 199

Elvia Madrigal


Allá por el mil seiscientos

Deambulaba por las noches,

Con la cabellera al viento,

Los ojos desorbitados

y el corazón en la mano,

Bella indígena de blanco

Que con pesares gritaba:

“Quiero que me quieran, quiero,

Los hijos de mi pecado”.

Sollozante recorría

Los barrios de las ciudades,

Impresionando a los hombres,

Espantando a las mujeres.

Sus lamentos se escuchaban

Profundos y lastimeros

A  orilla de los canales.

“Quiero que me quieran, quiero,

Los hijos de mi pecado”

“Perdóname Tenochtitlan

Por haberte traicionado,

Apoyé a conquistadores

Y los hijos de esta tierra

Todavía siguen llorado.

Perdóname Tenochtitlan

Por haberte traicionado”.

“Quiero que me quieran, quiero,

Los hijos de mi pecado”.

Una de esas tantas noches,

Flotando su huipil albo,

Con lamentos sollozantes,

Se le acerca un caballero

Vestido con finas galas,

Y mirándola a los ojos

Le dice que no gritara.

“Quiero que me quieran, quiero,

Los hijos de mi pecado”.

_ No te lamentes princesa,

Tú no escribiste esta historia,

Y a ti nadie te ha culpado,

Tus hijos que son mis hijos

Estas tierras han poblado.

Y orgullosos de su estirpe

Agradecen tus cuidados. _

“Quiero que me quieran, quiero,

Los hijos de mi pecado”.

Elvia Madrigal

El jardín de la vida es el camino

Donde voy persiguiendo mi destino.

Flores y espinas detendrán mi  encuentro,

Y al fin cansado, llegaré a tu huerto.

Y si caigo buscando un nuevo atajo,

O me espino al cortar cada capullo,

Mi corazón se llenará de encanto,

Al sentir que me  fluye risa y llanto.

Lloraré la tristeza que me aflija,

Cantaré cuando llegue la alegría,

Y sin rencor continuaré en la vía.

Viviré intensamente  cada día,

Abrazaré el dolor que me persiga.

Y amaré los encantos de la vida


Elvia Madrigal M.

Con el primer hálito de vida,

Me entregaron un  mapa del destino

Que marcaba la ruta a su morada.

Al seguirla hallé sitios de encanto,

Con remansos de paz  y de quebranto,

Y aprendí a  sonreír y a lamentar.

Conocí la bondad  de la existencia,

Tuve enojos, suplicios y sollozos.

Pero alcancé el amor y vi a mi prole.

Y  al final, resignada, y muy tranquila,

Sin temor y además agradecida,

Cerré los ojos y me entregué a la Muerte.


Elvia Madrigal M.

 

Entre caricias y orgasmos

Se transforma cuerpo y mente,

Se relaja el intelecto,

Y florece el sentimiento.

 

Cada célula y la piel

Al pensamiento encadenan.

Orgasmos, con arrumacos,

Invaden mi entendimiento.

 

Elvia Madrigal M.

De: Elvia Madrigal M.

 

CENTLI*

 

Cuida la tierra Centeotle**

Para que crezca el maíz.

Centli , pan del mexicano,

No te cambies de país.

 

Maíz es tu nombre pero eres mujer,

Tus granos variados son dignos de un rey,

Planta milagrosa, reina del país,

Protege a tu pueblo, no lo dejes ir

A buscar a otra y olvidarte a ti.

 

*Maíz

*Diosa del maíz tierno

 

 

TLALLI

 

¡Tlalli! ¡Tlalli!  madre tierra,

Protege tu identidad,

No permitas que te cambien,

Pelea por tu bienestar.

 

Que no se agoten  los lagos

Ni se derritan los hielos,

Defiéndete, Tlalli,Tlalli,

Vence a la humanidad.

 

Elvia Madrigal M.