Archivo de la Categoría Invitados 2008

 

De: BENGT BERT *

 

Tú no estás solamente donde están tus zapatos

sino también donde están tus sueños

 

Ivar Lo-Johansson

 

 

 

Hay un par de zapatos en la puerta

Hay un mundo afuera

—¿qué esperas?

 

 

Si no sales al mundo

éste vendrá y te buscará

 

 

Tú necesitas los zapatos,

el mundo te necesita a ti

 

Utiliza tu voz cada día

¡no cada cuatro años!

 

Todas las cosas cambian, nada

será mañana

como es hoy

 

Cada día es nuevo,

bajo los parpados del amanecer

existen los sueños que pueden poner alas

en los zapatos más viejos

 

No tienes ningún chance —¡tómalo!

 

 

*(Pagina del poeta Bengt Bert, web: www.heidruns.se)

Traducción: Víctor Rojas

 De: BENGT BERT

 

Y la lluvia cae

porque

tiene que caer

 

No es intención de la lluvia

estacionarse en el aire

o flotar

como las escamas

de una utopía abandonada

 

Por eso cae la lluvia

 

 

 

*(Pagina del poeta Bengt Bert, web: www.heidruns.se)

Traducción: Víctor Rojas

De: BENGT BERG

 

 

El poema puede llegar

a hurtadillas

como un gato de negro hocico

o de repente

como una gota de agua

desde un cielo azul claro

o AUUULLANDO

como carro de piropero por la Calle de la Carrilera

o con cuidado

como un pollito enclenque

que sale de la cáscara de huevo, adormecido,

deslumbrado por la fuerte luz

 

Y realmente sucede

que alguien en ropas de camuflaje

se te acerca en la calle

y te dice: ‘‘Buen día, ¿le provoca

un poema hoy?’’ ‘‘ Tenemos

de esos que son más grandes que el mundo

¡y más pequeños que una corazón de hormiga! ”

 

Tú, si, precisamente tú, que vives

en una casa que está afuera en la noche,

¡tú mismo puedes hacer un poema!

Primero haces unas mesa

Con las tablas sanas que huelen a bosque,

y una silla donde sentarse cuando

escribes tu poema

De la oveja sacas

suave lana gris

para tejer cálidos calcetines

porque cuando uno escribe poemas

¡no debe tener fríos los pies!

Lápiz, papel —sólo falta

empezar, ¡sólo tú

puedes escribir tu poema!

 

 

 

*(Pagina del poeta Bengt Bert, web: www.heidruns.se)

Traducción: Víctor Rojas

De: BENGT BERT

 

Hay tantos poemas

por escribir, poemas aún

sin escribirse. Se esconden

por todas partes: en la caja de herramientas

entre tuerca y clavo, destornilladores

y martillos —allá, algo

aceitado, un poema se agacha

como una larva de hierro

O en el armario del tendido de la cama,

entre las sábanas y las fundas de almohadas

que huelen a blanco, allí hay

—casi invisible al ojo—

una pluma blanca para escribir

paz en la tierra

libertad para los presos

Sí, hasta en el recién horneado

pan que tú comes hay pequeños

poemas escondidos, olvidados; ellos

cantan en silencio para sí mismos

cuando han ido a parar al estómago

 

Demasiados poemas

no tienen dónde vivir

Nadie quiere hacerse cargo de ellos,

darles de comer palabras, rima para que duerman en ella

bellas vocales para que jueguen

cuando llega la noche

Demasiados poemas

tienen que vivir en el cesto de papeles,

abandonados como anémonas marchita

Ellos quieren estar contigo,

los poemas

quieren estar en tu bolsillo,

sentir tu calor,

escuchar tu voz

cuando hablas, ríes, lloras

Quieren ser escritos por tu lápiz,

quieren ser leídos por tus ojos

Y cuando llueve

quieren estar igual de mojados

como tú

 

 

*(Pagina del poeta Bengt Bert, web: www.heidruns.se)

Traducción: Víctor Rojas

 
Ella también se cansó de este sol
viene a mojarse los pies a la luna
Luis Alberto Spinetta

 

De: LEONEL REYES

 

Ella también se cansó de ese sol,

Viene a mojarse los labios en mi luna;

Disipación de pelo largo,

Humo y lagunas,

Cráteres de piel donde cae el agua de la noche

Inconclusa;

Sonrisa que abre tiendas, galopes, sudor de sábanas,

Desde las diez.

 

En ella se untan las babazas del enigma,

Y a veces los caracoles que insertan discos para dos.

 

Las nubes del eclipse son garras de gato

Que no quieren compartir con ella la otra luna.

 

La lluvia tiene adagios y el polvo que la viste

Es una madre alicaída que trae pan para esta reclusión.

 

Las ventanas se visten de la sierra;

El chopo aquel, de sombra y baja voz,

No logró llegar al resguardo del alerón.

 

El piano

–Descalzo–  

Sortea los ropajes para ir a orinar.

 

La respiración es prueba de vida,

Mientras allá afuera

El agua es cumplida profecía de alguna soledad.

 

Café y palabras:

Dos cosas que son para siempre,

Aunque una llamada la quiera sólo para él.

 

Descubro que me miras

Y antes de desaparecer

Spinetta repite otra vez:

cuando se cansa de tanto querer
ella es tan clara que ya no es ninguna…

 

 

 

De: LEONEL REYES

i

La luna baja los escalones,

el viento la despeina,

le desata la blusa;

ella se detiene,

se extingue,

promontorio de arena

cúmulo del azar,

desierto inmóvil.

ii

Imaginar

que alguien no quería

que esto sucediera

en la noche

de su licantropía.

iii

La escritura de la soledad

-en los reinos de arena-

tiene grafías de silencio,

hasta que un ojo de agua,

los brazos del cactus,

colocan su decir en la hoja

donde sólo escriben las sombras;

el misántropo roedor

se asoma a la página

y en lugar de leer

carcome los filos de un salmo que empezaba a florecer.

iv

Desierto, luna, escritura;

notas del presagio

cuando el viento es musical.

v

Nadie ve el derrumbe en el reloj de arena.

De: Héctor Leonel Reyes Mora


Soledad del jardín,
hormigas no sitian
el castillo de migas
que la boca del rey infantil
no supo tragar.


Soledad,
esas cosas gratas
que asoman del cajón
y no se desean tirar,
a pesar de la caducidad
de sus fechas y fantasmas.


Soledad de la melodía,
sus notas incapaces
de sentir con palabras
gritos, murmullos, desesperación.


Soledad,
apagar las luces,
mirar a través de la ventana
que la lluvia no moja a nadie
por la calle.


Soledad de recordar la infancia;
alguien amado ya no está,
y la foto de su melancolía
te dice que siempre lo tendrás que llorar.


Soledad cuando ella pasa sin mirarte,
y tu anhelo de visibilidad
no obtiene la señal de reconocimiento
sino la indiferencia de alisios que se van.


Soledad.
el plato colmado
y tú sin el hambre de alguna verdad.


Soledad cuando nadie
comparte un abrazo,
y sólo es posible
escribir la soledad.

PO-EMA (ROSA DE LOS VIENTOS)

DE: LEIBNITZ PÁEZ TREJO

 

Y de rojo teñiste el viento, que lo que la vida une jamás desate que lo que la muerte que nos condujo al primer instante jamás desate, lo que permanece es para siempre, lo que es nuestro ni los elementos lo pueden separar. Tantas preguntas con respuestas internas, con el corazón ni la razón resiste.

El juego tonto del bien y el mal, en la medida de lo que se pueda reparar ¿Cuántos besos se necesitan para irnos al mas allá? Adios ladrona de versos, ladrona de besos.

Adiós jamás nos encontráremos en el mas allá te envío el corazón y más. Tanatología, cadáver exquisito. Coches bomba, antros estrangulados, Mara y sus hijas furiosas: Implacable, seductora vengadora. Guillotina púrpura de luto por el abejorro, casi tuerto costales misteriosos. Orígenes, burdel aneurísmico, años luz, nebulosas, procesos nucleares cangrejo cangrejo sistemas solares, nebulosa orión guardería celestial, halo de sangre navegando hacia el horizonte, auroras desencadenándose, estrellas del águila, carrusel supersónico, estrellas muertas y su cadáver se torna antirelativo. Campo profundo del Hubble, ROJO PERPETUO. X xy jugando cadenas avalancha de bebida y comida sexo y alegría caos y armonía la orgía no termina. Hay quienes miran a través del tiempo el clítoris del universo. Astrolabio en tu vulva la lluvia oculta, peligrando, damas radioactivas pronuncian la arenga, desfilando, hacia el cementerio. Sentimientos del  tiempo no a través de él. Fiebre, jugando con la muerte, el punto, renació, casi no, la perra baila con el licántropo.

DE: LEIBNITZ PÁEZ TREJO

 

Cisnes de cristal, las estrellas fugaces verdes del castillo, el hoy y el mañana se revuelcan en la cama, la nube se fue, cada bostezo, cada suspiro secuestrado, el concepto dios varía, trompetas desde los labios. Solsticio y el cigarro llora humo, deforme lugar de nadie, que humor, esa flor que no espera el viaje de la vida todo viene todo va como el juego eólico.

Empapado por las lágrimas del cielo tus versos se graban en el alma. Consumido por los días. A punto de vista hay tenis que cuelgan de cables de luz, visitando la media noche, después fue, secreto álamo, volviendo a respirar las entrañas de las criaturas ocultas, chozas a los lados del camino, les trituramos los huesos.

Morenas lúgubres empeñan objetos. Algo anda mal. Fuera de lugar S-I-D-A, pequeñas dosis caloríficas, adictiva amante incomparable, delicada, flamable, creaste un universo a base de tus besos, iremos donde nadie nos alcance donde seamos uno, perdida jamás hallada no robaré tu alma.

DE: LEIBNITZ PAÉZ TREJO

 

Despertar, anhelar. El callar como el dañar se aprenden a usar, soñar… mujer excúsame esta vez, desvíos, olvidos. Del otro lado del espejo, con ella, no quiero volver a perderla, respondes con un intenso sentimiento. Chispa inquieta el placer de acontecer la pluma hábil un día ojalá lejano jamás se detenga un encuentro mas ameno no por ello el destello de lo aquello muerto pero bello.

Fragmentos en el firmamento, metal bohemio… conocidos en un puente peatonal fractura craneal.