Invitados 2012
No hay mucho que decir de un hombre que apenas un hombre ha sido. Ingeniero Químico egresado de la Universidad Veracruzana, desde muy chico es aficionado a la lectura, sobre todo poesía.
De: Luis Alberto Chávez Fócil
Procure, ciego de usted bajo las sábanas (en la más completa oscuridad) morder el talón de ella lentamente; que en cada centímetro cuadrado de su piel estalle la divinidad de su saliva, untada ésta con definitiva maestría. Dígale su nombre -siempre bajo la penumbra- como si ella no supiera cómo fue bautizada ya que, ahora, el fuego que se le da es el bautista del cielo. Entre los dedos de sus pies señale con la lengua una estación de alivio, elévela poco a poco; ahora continúe subiendo y, en las corvas en apariencia a oscuras, ilumine su propósito: entréguele en ese sitio justo la punta de su estrella, que sienta la mujer a qué vino a este planeta. El arte de morder su espalda no se describe en ninguna enciclopedia ya que en el mundo el hombre escribe con aciertos sus deberes, nos llegan las generaciones, los espíritus (abuelos, padres, amigos) para decirnos en la cama cómo fabricar la tinta aérea, cómo narrar, analfabetas, al momento de graduarnos en la carne. Continúe, no se detenga, cante a señales, humedézcala, agótela al borde de la muerte; su lugar en este instante llega al cuello (abandonó su vientre bajo y el abismo hace un minuto y dos besos) cuello que se abre a la piedad de la continua entrega, lo dócil de la agonía estelar bajo dominio. Aquí, pronuncie a gotas cómo se llama usted, repítale despacio el nombre del maestro, que sepa la mujer a qué obedece, cuál es su causa, su martirio, por qué de tanta gloria. Haga un pequeño tatuaje, siempre a dientes, a mordidas tenues, de fuego sobre su cabeza, déjele inscrito un signo memorable en los cabellos y sitúe atrás de sus orejas una semilla grande que con seguridad, ella después, rodeada de amistades o hijos, se tocará de vez en vez sin que ninguno sepa.
Todo esto se ha hecho a oscuras o, como ella mande. Luego vendrá la luz porque la timidez suprime a duras penas la médula del gozo. Si vuelve a recorrer su cuerpo, no deje codos ni brazos, ninguna planta de sus manos o pies sin revisar.
En el segundo recorrido quizá se queme usted la lengua, pero no tanto, cuando despacio, ordene a la mujer que se voltee.
No Hay Comentarios »
De: Luis Alberto Chávez Fócil
Ella hizo del amor una aceituna (hoy una ciruela pasa) y como el cuento, se terminó el encanto: contempla en su dolido hogar la calabaza.
¿A dónde fue el ritual y quien lo tiene?, aquellas nubes de nácar combatientes, los dos como soldados de fuego cuya pasión a la mitad de la ciudad fue un gran estrépito.
¿Por qué la flor de carne natural se hizo mediocre? Ya duele todo, la cabeza, el órgano más fiel, y la cintura. Sin embargo, al estar vivos, se tiene qué vivir y pues ni modo.
Los hijos, reflejos naturales de la hazaña, recuerdan poco del fervoroso combate de hace mucho, de cómo su papá tomaba por la espalda a aquella joven y, ensalzándola, decía que era su diosa, su vertical, su canto.
A poco llegó hasta esa fronda el comején del odio, la savia amarga que alimentó a los dos y a la joroba. La repetición, el improperio del cáncer cotidiano, el altavoz, el óxido mientras las puertas y ventanas en sus goznes comenzaron a hacerse insoportables.
Era imposible, no más, aquel célebre mito, esa energía del derroche, mirar la puesta de sol los dos desnudos, y saberse, mutuamente, apetecidos.
“Así es la vida” dijo de pronto un ratón, sabio y antiguo, que acostumbra asomar la cabeza en los fracasos.
“Porque somos de paja, porque precisamente ardemos, si la llama del amor no la cuidamos”.
Debieran de mirarlos hoy por estas calles.
Cada uno de los dos es tan distinto. Él, tomando por asalto un restaurante, solicitar un café, ver las muchachas, y ella en su desbaratado hogar con sus fantasmas (leyendo lo que jamás leyó, algún periódico).
Así les da la tarde, no la que hace fervoroso al día sino el crepúsculo que arrastra nuestras dudas, nuestra vistosa luz, ya más opaca.
Si por casualidad estos apaches, topan de frente un día, se pagan con silencio y con rencor porque consideran que así, se lo merecen.
Pero nadie en estos casos es culpable, hasta que se demuestre, de verdad, que son contrarios.
No Hay Comentarios »
23/10/2011 Rosa D. C. Félix
.
.
.
Acumula fuerza en su vientre colosal
hiberna en su aislamiento sordo,
ciego, mudo.
Descorazonado y tenaz…
Se va dando tumbos y recogiendo dolores ajenos
que provoca como no sabiendo,
y sostiene sus cables en lo necesario y lo familiar.
Se despide en silencio
o con quejas de cajón.
No es quien es, sino quien pudo y quizo,
hasta los 10 meses divididos en 2 de a 5,
en el Pueblo que soñó
ni vivir, ni amar.
Impedida, furiosa,
desproporcionadamente resistente
y estoica…
.
.
.
Rosa D. C. Félix
No Hay Comentarios »
De Rosa Delia Caudillo
.
.
.
Este pajarito de panza naranja
y piquito corto, me conoce y me mima
Me reconoce y se acerca de mañana y de tarde
frente a mis ojos
para que lo mire y lo mime.
Y su enorme energía volátil,
su algre aleteo y su vibración rapidísima
me acercan a mi,
a mi propia esencia
a mi sangre,
a mi vibración aguda y constante
que se atora y se aprieta
si olvido mi luz, mi fé y mi calor,
mi sueño y mi amor…
Rosa Delia Caudillo
.
.
.
.
No Hay Comentarios »
Gracias Kris por “aguantar vara”
mientras digo estupideces
(o hago poesía, claro, sin besos
-o sin versos- al fin poesía, sin ser poeta).
<< Partiendo de tu boca… >>
Las hojas rojas, al caer hacen poesía
como los poetas cuando se besan,
yo no, yo no soy poeta.
Pero tú sí, tú me haces poesía.
Las hojas rojas se besan y se versifican.
Se dejan caer, es una estupidez,
pero es poesía.
El beso también es un “dejarse caer”.
Las hojas, como las bocas hacen estupideces,
Al caer, en el suelo o en los labios, son poesía.
Todo cuanto estúpido es, poesía acarrea,
o al revés, yo no, yo no soy poeta…
Tú haz dicho estupideces
con un bajo modo de poesía,
sin romance,
a lo Kafka.
¡poesía al fin! estupideces de más,
hojas cayendo,
hojas enredándose en mi cabello para no caer,
para no ser estúpidas, no ser poesía.
Yo sí, yo caigo, como estúpida, en tus labios,
porque quizá yo no, pero tú sí eres poeta.
.
.
DE LA SERIE ORDinario.
Diciembre 7, 2012.
1 Comentario »
*Lamiae El Amrani
Sahar:
Tu risa es un relámpago que rasga la tiniebla,
un fogonazo eléctrico que ilumina las cosas,
devolviendo a mi vista sensaciones y objetos.
Tu risa, shock eléctrico,
despierta a mi conciencia de su sueño
y la vuelve a poner ante la vida.
سحر :
إبتسامتك برق يحـك الغيوم
الومضة الكهربائية التي تنير الأشياء
معيدة إلى نظرتي الأحاسيس و الأشياء.
إبتسامتك صدمة كهربائية،
توقـظ ضميري من سباته
و تعيد وضعه أمام الحياة.
Diae:
Qué tendrá esa risa
que te despierta
de ese sueño de verano
donde los ruiseñores
te cantan al oído
esos versos que soplas al viento
para que la tarde despierte
la risa que se dibuja en el cielo
: ضياء
ما لهذه الإبتسامة
التي توقطك
من هذ ا الحلم الصيفي
حيث البلابل
تشدو لسمعك
تلك الأبيا ت التي تسكب للرلاح
حتى يوقظ المساء
الإبتسامة التي ترسم في السماء.
Sahar:
La risa que despierta
tiene un extraño encanto,
es como brisa cálida que reconforta el cuerpo
tras invernales noches,
es como el soplo suave que estremece los árboles
para lucir el verde renovado en sus hojas.
La risa que despiertan
mis versos es la vida
que en tu pálpito late
y que en tus ojos brilla.
:سحر
الإبتسامة التي توقظ،
لها سحر غريب،
إنها كنسيم عليل، ينعش الجسد
بعد ليال شتوية،
إنها كهبوب عذب يرعش الأشجار
حتى تزهو بالخضرة الجديدة في أوراقها.
الإبتسامة التي توقظها
أبياتي هي الحياة
التي في نبضك تخفق
و التي في عيونك تشع.
Diae:
Las letras de esa risa
caen como hojas sobre la aurora silvestre
que en la madrugada
descansa distraída por el poema
y dibuja sus versos
sobre el tallo de la mañana.
:ضياء
حروف هذه الإبتسا مة
تسقـط كقطرات الطل البري
شاردة في الفجر
بسبب القصيدة، تستريح
ترسم أبيا تها
فوق سا ق الصبا ح.
Sahar:
La aurora asilvestrada nos encuentra
con risas y con versos. La mano
traza distraída arabescos de penumbra
sobre la densa carne que el rocío hace perla.
Dibujo que en sí encierra
la magia de la vida.
:سحر
الفجر البري يلقانا
بالضحكات و الأبيات. اليد
الشاردة تخط أرابسك الظل
على اللحم الكثيف الذي يصيره الطل جوهرة.
الرسم الذي في نفسه يضم
سحر الحياة.
*Lamiae El Amrani periodista y escritora originaria de Tetuán, Marruecos. Autora de Verde mar sin alas y Un Suspiro inapreciable de una noche cualquiera (2007), y Lanzas desde una orilla del alma y Tormenta de especias (2008).
http://mujerdelmediterraneo.blogspot.mx/2012/05/lamiae-el-amrani.html
No Hay Comentarios »
DE ABELOSKI
.
.
Si tus besos están en banca rota
y cada carta emana la derrota.
Si la agallas empeñaste al viento
porque un tirano te robo el aliento.
.
.
Ponte de pie, respira porque hay vida,
transita la ventura. ¿Estás vestida?
El aeropuerto espera vivamente
elevarse al amante de su mente.
.
.
Si tu piel como el mar acostumbrada
allá surcaron sintiéndose amada
Si después de llorar áridas lunas
te sumerges en sombras de las dunas.
.
.
Salta de rama en rama tejiendo el sueño
de un mañana fructífero sin dueño.
La historia escrita está con sangre y llanto,
vamos a dar batalla, sin quebranto.
.
.
Si emigraron los príncipes azules
a remembranzas de oscuros baúles.
Si de estrellas de luz se inunda el cielo;
invisibles, con túnica de duelo.
.
.
Malditos los relojes, la agonía,
y aquella noche con su letanía.
Sólo el tiempo te desenreda el alma
del recuerdo de ti sobre su palma.
.
.
Si envejece tu corazón, no late
al compás del amor y odio en combate.
Si calor compras en el almacén
y no comes manzanas del edén.
.
.
Suelta tus gafas y rompe el cristal,
que resuelvan tus luceros el grial
y sécalos, el sol va a salir
para los que sabemos compartir.
.
.
.
Tomado del libro NEÓFITO, POESÍA DE ABELOSKI
abeloski.blogspot.com
No Hay Comentarios »
Si la sonrisa es nido, el beso es sueño
de virginal angustia y melodía.
Efraín Huerta
.
Se respira en el aire circunstante,
mejor sabe vestida de recato,
aunque de todas formas siempre es grato
cuando susurra y mueve mi volante
.
.
en esquinas gozosas de jolgorio,
en lobbies aburridos y despachos,
en abuelos que llevan dos pistachos,
en la banca de afuera del velorio,
.
.
en la carta después de la odisea,
en pueblos en sus fiestas patronales,
en el pan que lo trae una galea,
.
.
en todos los placeres más banales.
Bendita tradición del que jalea
a su amigo para olvidar vivales
.
.
y arrebatarlas de una vez de su alma,
y brindar hoy por la desesperanza.
que se esconde al costado de la panza.
¡Alcen las velas, corazón en calma!,
.
.
no se ve todavía el acantilado,
qué impotencia remar sobre la arena
cuando ves a lo lejos la sirena
que te invoca con gritos a su lado.
.
.
Se esconde en bocas tétricas, calladas,
brotan en cuerpos que parecen yertos,
o en lunas de románticas veladas.
.
.
que engendren diez barrotes diez puertos,
que rebose su encanto en las quijadas,
que resucite consternados muertos.
.
.
Tomado del libro NEÓFITO, POESÍA DE ABELOSKI
abeloski.blogspot.com
No Hay Comentarios »
De: Betty Ávila
La imaginación nos lleva
hasta donde queramos volar
no tiene limites es toda nuestra
así tú y yo en nuestra habitación
soñamos e imaginamos.
Príncipes y princesas.
Escuche tu voz, caricia a mis oídos
estoy frente a ti.
Muy cerca de tu rostro
casi puedo sentir el rose de tus labios.
El suspiro se escapo de tu ser
y la emoción de mi ser por saber que existes
por saber que eres realidad.
Y en ese instante…. ¡me regalas tres besos!
uno en cada mejilla —dijiste—
un poco confundida pregunte ¿Y el tercero?
Ese, donde más te agrade.
¿donde estará mejor pensé ? ¡en mi boca!
¡sí en mi boca!
Donde pueda quedar tu recuerdo grabado por siempre,
tatuado en mí,
el deleite, del néctar de tu boca.
Betty Ávila . noviembre del 2011.
No Hay Comentarios »
|