Lorena Bonilla

(Oaxaca, Oaxaca; 1975)

Artísta plástica y poeta, entrelaza el color del lienzo con palabras en atmosferas tan distintas, sin imposiciones rígidas, no frenos no moldes, ni disciplinas, sino con esa libertad que la caracteriza va erigiendo su poesía.

Lorena Bonilla

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La dispersión de una mano fría

me vuelve ángel caído, me vuelve cruz,

me vuelve  un gato sin rumbo,

sin nido, solo en tus  brazos

beberé a la sombra el océano de tus sueños,

iniciaré  la  danza divina

esa que adivina el equilibrio de tus labios profundos,

con los míos delgados, tan sumisos

a la intemperie de tu luz.

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!que dulce melodía!

mi voz en susurro, tu aliento en murmullo

Cuando nadie nos  mira…

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Al besarse  las  miradas lamidas

cual gata en celo suspiras a tus adentros

yo te  lloro en silencio

y le ruego a la luna

con los ojos caídos

y el corazón arañado,

que tu cuerpo  hermosamente caminante

a tientas encuentre el mío

alguna de estas noches, alguna de estas ganas

y a media luna nuestras almas se confiesen escondidas,

nos encuentren con las lenguas pegadas

y  la memoria a la orilla del tiempo perdido;

Envuélvete niña en mis  caricias

envuélvete en mis ojos de gato

cuando nadie suspira,

por que  nadie se a dado cuenta

cuando nadie nos mira.

LORENA BONILLA

De: Lorena Bonilla

Si los cantos de las hadas

por las mañanas pregonan tu nombre

si la aventura de una noche ilumina tu cuerpo

pregunta, en donde estoy yo…

si la tortura del olvido adormece los labios

si la tormenta de los cuerpos se culmina en silencio

pregunta, en donde estas tu…

si un halo de luna se confunde en las manos

si la tormenta de tus pies ahoga mis pasos

solo pregunta, cual es el misterio.

Si las mañanas no gimen

si las mañanas me gritan

a quien acudes ahora.

Si el coro de un ángel

por las mañanas pregonan tu nombre

si la locura de una vida, refleja una imagen

pregunta, en donde estoy yo…

si la postura del destino favorece tus ojos

si la riqueza de recuerdos

se acopla en reflejo

pregunta, en donde estas tu…

si el aura buena se esfuma entre los dedos

si la batalla en pisadas se gana

solo pregunta cual es el suspenso.

Si las mañana no callan

si las mañanas te aclaman

a quien acudes ahora.

Lorena Bonilla

Poema publicado en la revista Abiert@ número 2, (página 32)

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Para Jorge Bonilla Parra

(en su cumpleaños)

Si los ríos tienen memoria

y  la infancia conciencia,

llévame en tus hombros

y dime como sonreía?

Cuéntame el entusiasmo

de los primeros pasos almidonados.

Como suponía crecer

en este mundo inventado,

en la quimera de las palabras infantes

como sonaba mi voz  y el risoteo

al jugar el agua a carcajadas,

cuéntame despacio como era esa niña

cuéntale a mis hijos cuanto me amabas y como me protegías,

como en las noches de miedo disponías tu brazo

por horas para refugiar mis temores  y velar mis sueños.

No eras músico

pero tu gran corazón

tocaba una dulce melodía

para hacerme dormir;

Gracias por dejarme crecer abrazada  a ti…

Por darme estos pies, estas manos, estos ojos

que te admiraran por años.

Yo no sabia de lunas llenas  ni menguantes

solo  sabia que entraba un héroe vestido a cuadros y  jeans

resonando en silencio sus botas,  algunas noches,

muy despacio te acercabas a darme un beso

y mi alma suspiraba tu loción de roble y madera.

No eras poeta

pero tu voz en mi oído

formaba el  mas lindo poema;

Gracias por dejarme crecer abrazada a ti. ..

Por llevarme a pintar,

por enseñarme amar el fútbol,

por bailar mi primer vals  y  entregarme en el altar.

No eres escultor  y construyes mi vida cada día,

aun no entiendo como soportas mi peso de problemas

cambios y reclamos

y sabes como difuminar mi llanto

tu y yo sabemos que no es literal el decir

“pongo las manos al fuego por ti”

Gracias por heredarme el saber producir luz

y enseñarme a conservar a los amigos

gracias por inspirarme  “PAPA”

por dejarme seguir creciendo abrazada a ti.

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LORENA BONILLA FLORES.

Ocúltame al silencio del viento

bebiendo mi eternidad,

con estos brazos sueltos

escucha, ¡solo escucha!

el coloquio de las manos

y el mirar escalonado

grabando tu figura

¡para gritarte!

Que el tiempo capturó la luna

con un fruto en su vientre

para descararse en tu sonrisa

y hacerme tu sombra

y hacerme de tus labios la espera

¿Cómo no saberlo tú?

¡que soy del vuelo!

Escucha el aire vuelto loco

sacarme de su pecho

arrasándome de regreso

escondida para ti.

Lorena Bonilla

LUNARIA



!Al fin! De lo quedado, quedo yo

con una interrogante en los ojos.

Tú, yo lamentando la derrota

con las pupilas desgarradas

y el vientre nudo hambriento

al arrancarme de tus sueños.

Los recuerdos anidaron en la luna

volviéndome linfa desdichada

soy lo que queda

de por vida lluviosa

por la vida llorona.

Lorena Bonilla

LUNARIA


Yo soy él

por fuera,

soy polvo,

un fragmento en vida.

La inquina de sus ojos miran los míos

mascando la piel de hembra

la tira, la pisa

aún tibia, se pudre en tierra.

me vuelvo nada

mi lengua se estrella marchita

en recuerdos mordidos

sin noches ni lunas

yo era tú

por dentro

era cosmo

una creación entera.

Lorena Bonilla

LUNARIA



Que eternidad tenerte cerca,

resplandeciente de mi gozo,

de una danza dispareja

y no poder poseerte.


Que tiempo de silencio

tiempo sumiso con los ojos abiertos

para ver tu cuerpo bendito.


Me llevas de la mano

sobre tus labios púrpura

para tocar tus alas en un sueño.


Luciérnaga….


Ausencia de lágrimas largas

ausencia celeste, amiga;

el fulgor de la gota de sangre

cuece la carne de las venas rotas.


Que fragilidad para tocarte

al vuelo de cenizas transparentes

vuelve como luciérnaga

como ave, como luna

a la sombra

a la luz de mi propia vela

Lorena Bonilla

LUNARIA

No duerme la secuencia del perdón

no duermen los párpados ni la conciencia

se siente el desvelo

haciendo nudo el sueño,

amar  y odiar vislumbra la queja humeante de los ojos

padecen y rezan los lagrimales por congelar el tiempo.

Los secretos cuerpos tendidos de mejillas blancas

sepulcros de pecados, caminos  y pies de espuma

se esfuman con el viento agrio

y la duda de sonrisas retorcidas.

El negro color a muerto

profanan la ironía

al exorcizar los recuerdos

al pedir permiso al conteo del día

te veo y me avergüenza el placer que destruye el alma

doliente duelo de las manos

al olor que contribuye a la soledad

solo una noche

cambia, llora, muere y perdona.


Lorena Bonilla

Lunaria venganza

que almacena errónea

el trazo de una vida,

que tenía en contra el destino

que te desvió de mi camino.

En burbujas bebería  tu boca

y en espirales tu lujuria,

volcánica criatura

de labios disparejos.


Manifestante de mis andares

protestante de mis placeres,

no me hace daño tu voz

no me hiere tu sudor quemante,

y tu presencia escalofriante

resumen remordimiento activo en el pensamiento

que hiciste de mi amor,

eres mi sol plenamente

hoy combatiente de mi piel.


Lunaria la mano en mi garganta

anzuelo asfixiante tormentoso tu sabor

que no me pertenece

combatiente me desgarro

a los latidos temerosos

quiero tenerte

lunaria y sol.

Lorena Bonilla

Turbulenta avenida
que marca la derrota
de quien se dice amada
de quien se siente muerta.

Carrusel que da vuelta al pasado
empapado a raíz de un llanto,
por un día de vida desolado
de quien te quiere y recuerda tanto.

Inclinado entre las calles
de reojo se ve la puerta
de quien se enreda en redes
débil corazón de poeta

Lenguaje de crujidos disparejos
eres tu quien se enfunda caminando
sombra frágil a lo lejos
de noche a sol esperanzado.

Luz de media luna inalcanzada
altar de un rostro de fragancias
de quien te llora amado
de quien termina noches solitarias.