María Antonia Huerta Mendoza

(Cosautlán de Carvajal, Veracruz 1963)

Mujer sensible, con apego al campo y a la vida.

Ya no ves el cielo azul
y tus años sedentarios
que en tus manos de rosarios
se han perdido bajo el tul
has cuidado tu baúl
mujer de naturaleza,
ven demuestra tu destreza
ya no caigas en la trampa
defiende tu fina estampa
¡tú eres tu forataleza!

                                                                                    María Antonia Huerta Mendoza

son suaves y universales
sacudiendo y planchando
se cansan trabajando
dispuestas siembran rosales
atentas y serviciales
recogen lo que cayó
mi ego ya se explayó
las cuido para quererte
mis dos manos son mi suerte
                y mi esperanza soy yo.                  

                                                                 María Antonia Huerta Mendoza

 

De la mujer, interrumpes
la belleza y sus enigmas
le destruyes paradigmas
su ternura la corrompes
nada, tú todo lo rompes
ya no hay comunicación
por que hubo mucha traición
con problemas de casada
mi pareja fracasada
no hacemos la comunión.

                                                                                    María Antonia Huerta Mendoza

Mujer

Ya no ves el cielo azul

y tus años sedentarios

que en tus manos de rosarios

se han perdido bajo el tul

has cuidado tu baúl

mujer de naturaleza,

ven demuestra tu destreza

ya no caigas en la trampa

defiende tu fina estampa

¡tú eres tu forataleza!

                                                                                    María Antonia Huerta Mendoza

Nadie me podrá reprimir
ya estoy sembrando semilla
voy de quintilla en quintilla
llegaron tiempo de construir
mi estandarte ha sido escribir
igual como el campesino
gustosa al arte me empino
como gato ronroneo
todavía no me la creo
para mí, muso genuino.

                                                         María Antonia Huerta Mendoza     

Mis dos manos
son suaves y universales
sacudiendo y planchando
se cansan trabajando
dispuestas siembran rosales
atentas y serviciales
recogen lo que cayó
i ego ya se explayó
las cuido para quererte
mis dos manos son mi suerte
y mi esperanza soy yo.                  

                                                                   María Antonia Huerta Mendoza  


(Martes 30 de Agosto 2011)

 

Como relámpago de ira

la sirena llegó a mi horizonte

y los piratas, bellos, honrados, vistieron la noche

de placer, sinceridad y violenta enemistad

contra los imperios colonizadores.

 

Luna llegó al lugar y la noche no fue mía.

 

Sabines se come a cucharadas

yo lo sabia, ambiciosas noches malas

para capturarme en la maldición de mis textos

soy terrible para escribir, magnífico para gustar

a los lobos que me comen cada madrugada

tu deseo es sensible y grande como el mío

lo dice tu mirada y lo confirma tu palabra

hasta los perros tienen prisa

se hace tarde.

 

La luna que enamora ya ha salido…

Y es hora de aullarle un poema de Neruda

Neruda, Neruda, sur, calor, quema,

y entre guerra, amor, amor, rebeldía, libertad…

Amar para ser libre… ser libre para amar.

 

El amor no se dice… se hace

¿Qué es el amor?

Cuando llega es absoluto,

se vive y se entiende

un tanto travieso

cual cansancio

inhóspito.   

 

 

Mirna V., Manuel M., Majloc D., Victor H., León I., Ma. Antonia H.,

Luis A. M., Julian A N., Jesús B., Génesis R., Adrián V., Alicia C.,

Rafel R.

María Antonia Huerta

.

Mi hombre me limita

a sonreír, a charlar

a decidir.

.

Me limita a ir por el camino

mi camino es sólo mío,

bajo mi sol y mi respirar.

.

—Yo nací sola,

nos encontramos

en el camino de la vida—

.

No limites mis versos

son los que tengo

en mi alma.

.

No encierres mi alegría

en cuatro paredes

moriría sin la poesía.

.

—Antes que esposa

fui hija, fui niña

los ángeles adornan

mi carisma—

.

No me limites a hablar

en público

porque he callado mucho tiempo

de mi vida.

He callado errores, injusticias,

he callado secretos,

he callado ternura, he callado amores.

.

Soy pura y tengo esencia

no callaré nunca más

hasta por debajo de las piedras

hablaré.

.

.

María Antonia Huerta

Ya Ray Charls desgarraba su garganta

en un intento de liberación

va muriendo lento su corazón

al rítmo de la música que canta.

.

Es desesperación que ya no aguanta

escapando de su alma hecha canción

todo por su eréctil disfunción

que sufre cuando a su cama salta.

.

¡Oh! Pero ya no contaré esos detalles

mejor me solazaré en su concierto

que armoniza en los antros y en las calles.

.

Cabe decir que nada de esto es cierto

y de nada nos sirven ya los ayes

pues el cantante aludido ya está muerto.

.

Producto del taller En busca de la metáfora (Sábados a las 10:30 en Tierra Luna, Rayón 18. Xalapa. Veracruz. Sin costo.)

Majloc D., JFHS, María Rosa Muñoz Ceballos, María Antonia Huerta Mendoza, Enrique Nieto, Lucia Gorra, Mirna V.

De: María Antonia Huerta Mendoza

 

Para Matías Herr


 

Te busco en la calle empedrada,

en las banquetas transitables

en las calles empinadas.


 

Busqué tu morada

imaginándola de madera hermosa.


 

Empezó mi calvario

subí y baje escalones,

pisé caca, me gruñeron algunos perros.


 

No muerden, dice una señora

les pareces extraña

¿A quién buscas?

 

A un joven raro, desaliñado,

Poeta

es un intelectual, le dije.


 

¡Ah! No  lo conozco

mira y sigue buscando.


 

Me abordaron emociones encontradas

ya no quería seguir

me sentí cansada.


 

¿Acaso no pudiste asomarte al balcón,

o por una ventana,

o estar sentado en la banqueta de tu casa,

y ver  a esta dama enamorada?.


 

Me tomó la noche por sorpresa

de tanta búsqueda.


 

Tú ya no te diste cuenta

de mis manos ocupadas

con un cuaderno y un lápiz.


 

Pregunté por tu nombre

fui detective en tu buscar

tu nombre secreto a voces

queriendo descubrirte

entre la gente.


 

Muchas caras vi,

ninguna se parece a tí

mejor me retiré,

celosa de tus palabras

para mí.


 

Adiós, adiós a tus ojos

dos luceros

muso extranjero.

María Antonia Huerta Mendoza

Pequeño bebe dulce amor
infancia que es de dios
sueños encantados
de inocencia.
Tus manitas limpias
como la nieve
tus ojos bellos
como tu alma.
Pequeño, pequeño mío,
tus juegos de niño
son esperanza.

Te veo pasar fatigado de emoción
con hermosas flores de verano
sé desde muy temprano
que me esperas
para entregármelas enamorado
claveles me compraste.
Un sábado de verano
tulipanes me regalaste
de las rosas te olvidaste.
No, no importa
el amor de mí
lo ganaste.