Mirna Romero

(Orizaba, Veracruz)

Sociologa de profesión, con una maestría en sicología comunitaria, es una poeta obscura que se entrelaza con las letras, para retratar el alma de más mujeres que agonizan de amor en la soledad de sus alcobas. Piensa que su preparación como socióloga le permite abordar y explicar la realidad en la que estamos inmersos para así participar y transformarla.

Me invitaste con una sonrisa, unos labios tiernos,
unos ojos serpentinos, una lengua mojada de esperanza.

Te espero con mi cajita, en la casita de la vida,
con mi corazón encajado, en una caja viva.

Qué invitación tan decente, tan especial, tan falta de heridas
tan olorosa a trampa, a casa, a hogar, a lima.

Caja tan llena de sol, de lila, de espigas,
olorosa caja
a flores recién abiertas al tibio viento de la amorosa espera
a angustia tibia, de luces invadida,
dulce de seducción granulada,
caja olorosa
a café negro, amargo y extenso
a entrepierna azucarada con deseo
caja de dulces dormida.

Y mi corazón des-cajado, desgajado,
tan lleno de ira,
tan opaco, tan lleno de ortiga,
tan falto de cacao y de tierra prometida,

En mi casa te espero
con mi caja que rebosa almíbar
en mi casa te espero
para provocarnos la sonrisa
bajo un anochecer de octubre
bajo una nube derretida

Te espero con mi cajita de la vida
porque tu sonrisa
es el botón de arranque
que me lleva a gozar la fantasía
tu mirada sempiterna
es la sublimación
de mi ilusoria pasión
te espero con mi cajita de la vida
porque quiero despertar en tus mañanas
darte mis tragedias cotidianas
quiero ser tu luz
tu piel
el sueño  de tu paz

llevarme lejos tu dolor
tu llanto
el sueño de tu espanto
quiero ser
por ti la luna
con su débil resplandor
el consuelo a tu quebrado corazón
te espero porque quiero ser
el cuento hecho canción
la llama ardiente
de tu amor
tu miel
tu quietud
el nombre que repites entre besos

quiero ser
la estrella que te guía
el impulso que te mueve día a día
quiero ser
el árbol
la llovizna
quiero que en mi boca
quepan todos los besos
que darás
quiero ser tu abrigo
tu pan
tus días
tus noches
tu destino

Quiero guardar tu cajita
tan buena y tan limpia
caja de abejas y hormigas
caja de cristal
donde mi ardor anida
ofrendarte un pecho-cofre
mitad beso, mitad abrazo
caja-corazón de miel

Caja, guarnición de sal
de incertidumbre desaparecida
corazón de maíz negro y rojo
caja que guarda
una flor
de naranjo
caja que guarda un rosal
caja que guarda tanto

Mas ¿cómo me guío a tu isla
con mi estrella consumida
sin saber contar
más que las grietas del alma
con la cara entristecida
con la desilusión a cuestas
con la vida entumecida?

¿Cómo me acerco a tu voz,
cómo a tu corazón canoro
cómo a tu luna interior
cómo a tu cajita-corazón
cómo a su íntimo tesoro?

Te espero con mi cajita de la vida
Sin lunas grises
Y sin quebranto
No te detengas a reparar
El puente roto
Con la brisa y con el llanto
te espero con mi cajita de la vida
con palpitantes sonrisas
con la ilusión hecha flor
te espero con mi cajita de la vida
quiero ser tu abrigo
tu pan
tus días
tus noches
tu destino
y tengo ganas
de que tu quieras lo mismo.

Cuando la lluvia lo invade todo
hasta el corazón se moja
porque el corazón sin ti
no tiene resguardo
ni escampa nunca la desesperanza
me llueve tu desamparo
y a chorros los anhelos se escapan
mis días son gotas de dolor
mis noches son charcos de olvido
donde a gotas se desangra la ilusión
y se forman ríos de lágrimas amargas
y mares de saladas perlas
perlas que se llevan mi alma
a navegar en el mar
del inmenso desamor en que me hundo si no estás
perdiéndose mi estrella marinera
en la espera nocturna
se humedece el alma del acuoso desconsuelo
que llueve sin cesar de las nubes
con que se viste tu ausencia

y mi dolor se expresa en esas aguas saladas
que hacen sangrar la herida
que ha mojado al corazón con tu lluvia pertinaz
que cae como cascada
de tus nubarrones de desamor

que ha creado con su interminable crepitar
vastos microocéanos
que mojan de tristeza
el interior ropaje

en donde crecen almárcigos negros
de incertidumbre musgosa
racimos de pena y dolor
fluídos animales de desesperación

y si mi dolor no cesa
en esta noche sin luna
sin paz
sin resplandor
Voy a arrancarme las venas
para que no palpite mi amor
para que frene ese torrente
de caudaloso dolor

entonces mi pecho albergará
madrigueras de venenosas medusas
pirañas despiadadas
y eléctrico rencor
y tormentas tropicales
de desolación

Si tu lúmina mirada
no guía el naufragio de mi barca
que las nubes se hagan polvo
y mi carne muerto escombro
que se creen crueles abismos
y que las líquidas moléculas
de la soledad invadan todas tus dimensiones

Que los monolíticos cardúmenes del deseo
sean devorados solitariamente
y se vuelvan gusanos atrapados
en un charco de abandonados recuerdos

Y que la lluvia no caiga
que las nubes se inflamen
y revienten secas
en protesta desafiante
del inefable destierro
de la sangre y de las flores
del naufragio del amor
y del diluvio de la impaciencia

Que la goteante inspiración
no se distinga
del vapor de la oquedad del alma
furiosamente acuatizada

y cuando escampe de este llanto
por la ausencia de tu estrella
escribiré con las cenizas de mi seca sangre:
naufragó mi soledad en los mares de los lagos de las nubes de las lluvias de las gotas de las lagrimas de mi enfermizo y acuoso amor

Traigo la sangre en mi ternura
Lo mismo
Que en el Sueño de mi juventud
Como un hermoso caballo esperanzado

Mi corazón aprendiéndolo todo
Casi llorando
Por ganas de tus brazos
De tus muslos
De tus pasos

Débil
Llego aquí
Como las hojas
Sobre apretados párpados
Para decirte
Que yo de tí
Espero algo

Herida
mi sangre de mujer
En que reposa mi voz
Sueño de espanto
Viento extraño de lujuria
De sombra y sed y llanto
Herida estoy
y me derramo
Como el agua en el paño de mi estrago

Como un signo
me sostiene incesante
Un alto árbol

Convaleciente
Me alegro con mis palabras que aprendí
Como un licor sordo
Están aquí
No necesito más que lo que digo

Como los ciegos voy
Alrededor del raro camino marcado
y sin hacer girar los muslos
Llego a los sucesos de mi juventud
Sé yo de ella lo que callo

Déjame llorar
Mi fracaso airado
pues tú no estás aquí
y tengo ganas
De tus brazos
De tus muslos
De tus pasos

Tú no estás aquí
y yo de tí
Espero algo

Exhumados son
Los restos de mis huesos
Y en sus escombros se encuentra
Un corazón desnudo
Gimiendo de triste soledad desierta
Si es que el haz de luz
De una azulada luna
Con sus hechizos
Pueda devolverme
A la convulsa vida
Si es que el polvo de mis huesos
Con tu aliento reviviera
Como un viento nocturnal que arrasa todo
Te pidiera
Que me dejes amarte
Entre cenizas
Reconstruyendo mi cuerpo
Al tibio amparo de tus besos
Anchándonos el alma hasta ser uno
Bajo en hechizo del tiempo silencioso
Si mis ojos ciegos
Te encontraran
Me vería a la luz de tus pupilas
Y entre ésta absurda tiniebla que me cubre
Intacta surgiría
Con la rotunda voluntad de amarte eternamente
Y no dejarme morir
En la tristeza que me allana
En éste tiempo de soles tan oscuros.

Huyo de ti

Como de la noche

Huye el día

Porque quiero

Que sin mí

Encuentres

Tu paz y tu sosiego

Y cuando vuelvas a mí

En mi calma y mi sonrisa

En mi cuerpo y mis caricias

Quieras habitar eternamente

Porque en mi llama ardiente

En mis pupilas

En mis flores

Que trémulas palpitan

Esperando la alquimia de tus besos

En mi corazón

Que se desnuda

De su luto eterno

Como saben las estrellas

Que aguardan por ti

En el firmamento

Como saben

Las espinas de las rosas

Que se desangran en un cuento

Como sabe el pálido reflejo

Que me contempla impasible

Desde mi empañado espejo

Que tú

Eres el hombre de mi vida

 

Tengo la esperanza

En todo lo alto

La guardia baja

Un melancólico canto

Tengo un silencio

Que anhela ser habitado

Una muñeca de trapo

Que me recuerda

Tu visita a mi cuarto

Tengo una añeja sonrisa

Que el espejo me devuelve

Sin prisa

Tengo los besos

Que me das entre sueños

Tengo la certeza

De tus muchos lunares

El calor que transmiten

Tus abrazos espaciales

Tengo mi declaración de amor

Guardada

La luna tatuada

Tu marrón mirada

Tengo tanto

Por regalarte

Empezando por una tibia mañana

Un pan con cajeta

Una frase robada

Las tardes de poesía

Mis manos frías

Tengo un beso de chocolate

Y casi nada

Mi alma remendada

Mis noches sin sueño

Mi cuerpo

Que pide que seas su dueño

Tengo tu foto

Prendida con alfileres a mi almohada

Tengo este tiempo

Esperándote paciente

Y un corazón latiendo desnudo

Que me dice en secreto

Que vendrás

Y me darás con un beso

El paraíso terrenal…

Mirna Romero


Ámame despacio

Como la suave bruma

Rozando mi piel desnuda

En ésta húmeda tarde

Que mi cuerpo entre tus brazos

Se hace existencia

Hoy llueve tanto

Y a veces como ayer

La humedad no ayuda

Y cae la noche

Mojando su negrura

En algún profundo charco

Y la soledad

A cada instante

Se vuelve más oscura

Callando entre las sombras

El vacío que tu ausencia

Le ha dejado

Por eso hoy

En ésta húmeda tarde

Como hay ya tantas

Ámame despacio

Con mi armonía te doy mi amor

Te doy mi paz

Te doy mi canto

Estoy amando

El origen de tus ojos de miel

Que rozan mi desnudez

Entre tus brazos

Estoy amando

El origen de tu voz

Tu nombre

Tu honor de príncipe

Desnudo entre mis brazos

Y con ésta lluvia

Que impúdica cae

Sobre mojado

Amémonos despacio

En el edén

Que hemos inventado

Con tu cuerpo en mi cuerpo

Fundidos con la alquimia del amor

En un abrazo eterno

Mirna Romero

 

Me parece

Que lloviera eternamente

Y toda esa agua

Que del cielo

Está cayendo

Inunda

De amargura

Lo que roza

Llueve tanto

Y las ausencias

Se prolongan

Todo es humedad

Es gris tristeza

Nostalgia

De ver salir el sol

Sólo huele a lluvia

Que cae sobre mojado

Llueve de día

Intermitentemente

Por la noche

La violencia

Con que llueve

Me espanta el sueño

Llueve

Desde hace días

Desde hace meses

Perdí la cuenta

Con tanta cruz

Del calendario

Llueve

Y  a través

De mi empañada ventana

Veo caer la lluvia

Me abrazo de tu sombra

Y te extraño tanto

Como esta eternidad goteando

Sus cúbicos milímetros de lluvia

Te extraño como la magnitud

En que en ésta tarde que no escampa

sigue habiendo lluvia

Mirna Romero

 

 

No quise mirar atrás

Y sólo remonté tus olas

Me dejé sumergir

En éste tu mar profundo

Y me así de tus pupilas

Como asirme del mundo

Y me llené de tus aguas

Como bebí de tu aliento

Tu sabor de sal

Impregna mi pensamiento

 

No quise mirar atrás

Y mis rocas te esperaban

Para ser besadas

Por la marea de tus olas

No se

Si amar tu rumor de mar

En éste instante sea correcto

Sólo se

Que por pensarte salino

Bravo mar embravecido

Y por sentir tus caricias

De salino dulzor

Mi alma se vuelve sirena

Se vuelve estrella de mar

Se vuelve blanca caricia

Para acariciar tu salino dulzor

No se si deba seguir

Hundiéndome en tu oleaje profundo

Pero de algo tengo certeza

Y es que de saberte mi mar

Sólo remonté tus olas

Y no quise mirar atrás

 

                           Mirna Romero 

 

 

 

 


 

15-IV-08 7:20 a.m.

 

La oscuridad

La niebla

Los suspiros

Son todo soledad

La misma cosa

Porque al faltarme tú

Me quedo con las sombras

Esas que a ratos

Su suben por mis piernas

Las que habitan de noche

Mis silencios

Esas que gimen

Cuando tú faltas

Y es que en tu ausencia

Duele el silencio

Agoniza descalza mi voz

Desde mi noche se va

Goteando su dolor

De no decirte

Entre la oscuridad

La niebla

Los suspiros

Que el amor

Por más oscuro

Roto

Descosido

Es todo soledad

Y casi olvido

Cuando me faltas tú

Y me quedo con las sombras

 

                                Mirna Romero