Mirna Romero

(Orizaba, Veracruz)

Sociologa de profesión, con una maestría en sicología comunitaria, es una poeta obscura que se entrelaza con las letras, para retratar el alma de más mujeres que agonizan de amor en la soledad de sus alcobas. Piensa que su preparación como socióloga le permite abordar y explicar la realidad en la que estamos inmersos para así participar y transformarla.

La noche está a mi lado

Tu cuerpo callado

Descansa su descanso

Mi cuerpo oscuro

Al tuyo se ha adosado

Y con mis manos recorro

Apacible

Tu rostro

Tu pecho

Tus piernas

Tu continente todo

Y percibo tu espasmo

Te cuento las cosas que invento

Cuando no estás a mi lado

Y pones tu oído en mi pecho

Enamorado

Y esta mortal ternura que siempre he reprimido

Se arrepiente

Y en mis ojos se hace el llanto

Me miras desnuda

Y con devoción espantas

Las lágrimas

Que como ríos corren desbordados

Con ojos miopes te miro

Y te digo a media voz

Cuanto te amo

Y tú me miras

Como si fuera un retrato

Y tus besos como mariposas

Se alojan en mis labios

Y sin hablar

Vuelvo a respirar

Al compás de tu tacto

Y tú me miras

Y acaricias mi pelo

Mis alas crecidas

Mi vientre

Nuestras almas se tornan una sola

Y un suspiro sella el pacto

Me cuentas con ternura

Las cosas que has soñado

Mientras la noche está a mi lado

Y tu cuerpo callado

Descansa su descanso…

-mirna romero-

La inmensidad

Y yo amándote

Recorro mi matinal trayecto por los lagos

Diversidad de tonos verdes

Flores de colores coronan los árboles

Tu imagen viene a mi mente

Tu andar de prisa

Tu sonrisa

Las flores pierden su candor

Se difuminan sus matices

Tus frases en forma de prosa

Resbalan a mi oído

Y busco en la basura

Un plástico poema

Para regalarte

La inmensidad

y yo amándote

cual si fueras el último hombre

de esta desierta isla

deambulo por el día

tu ensortijada cabellera

ondeando en mi memoria

produce un espasmo

al centro de mi vientre

La inmensidad

Y yo amándote

como fantasma que busca

tu desaparecido cuerpo

se acrecienta mi delirio

al compás de las vespertinas horas

al alba fría

me duermo deshojando

estrellas silenciosas

y en cada suspiro

exhalo las letras de tu nombre

la inmensidad

y yo amándote

no sé si es la luna

si es el sol

si son mis años

si los ecos de tu metálica mirada

si es mi blues sonando con nostalgia

mis heréticas costumbres

el polvo de mi calle

mi habitación en penumbra

los barrios marginales

tus repelentes días

mi frágil figura

muriéndose de nada

entre tú y yo

la inmensidad

y yo

necia fauna herida

inmensamente amándote…

-mirna romero-

 

15mirna-romero[1]

 

 

 Sé que hay perros

Que orinan en ciertas esquinas
Y que eligen al azahar
En una encrucijada el camino a Tomar
Sé que hay hombres LObo
Que en alguna Noche de Luna
Deciden no aullar
Sé que hay niños Buenos
Que aunque BiEn se porten
Se van a la cama sin CEnar

Sé que el mundo actual no es perfecto
Que hay corrupción en el gobierno
Y que algunos poetas
Que antes escribían descalzos
Y ahora se portan snob
Y cuando mueran se irán al infierno
Sé que la luna
En su bicicleta de cristal
Una vez me invitó a pasear

Sé que hay un silabario
Un futuro calendario
Una nueva página en el diario
Una nota que sobre mí
Nadie ha publicado en el blog
Sé que hay conspiraciones
Que hay ratas en los panteones
Que de papeles
Se han anegado mis cajones

Sé que lucho cada noche
Por seguir siendo yo
Por escribir libre y sin guía
Sin rendirle a nadie pleitesía
Sé que no hay recetas para escribir poesía
Y que no ha llegado mi hora
De inscribirme en el club de la banalidad
Sé que las noches frías son inherentes a la melancolía
Y que las estrellas se desangran enmudecidas
Y sé que pese a todo mi corazón sigue latiendo
Y mi alma ardiendo en un crisol…

Te quiero
Nube mía
Habitándome en mis días
Te quiero impasible
Recorriendo mis enigmas
Mi patio de cristal
Mis puentes siderales
Mi vastedad
Te quiero
Nube de incienso
Respuesta de la vida
Partículas de sal
Te quiero
Nube silenciosa
Con tu alma de quimera
Impregnando mi oscura soledad
Te quiero
Nube de soles encendidos
De amaneceres vivos
Aleación de sencillez y vanidad
Te quiero
Nube eterna
Amando mi despertar
Mi voz
Mi humanidad de ensueño
Humedeciendo
Con tus dedos de nube
Mi pálida verdad
Te quiero
Nube etérea
Anclada entre mis sueños
Te quiero
Nube mía
Lloviéndome caricias
Sutiles como el mar…

No sé cómo dejar una huella en tu aliento

Cómo dejar

Que mi frágil cuerpo

Se meza al susurro del viento

Si vienes

Te entregas

Como en noche de cuento

No sé cómo volar a tu encuentro

Si me paraliza el miedo

No sé cómo asirte en mis brazos a tiempo

Si tropiezan mis pies

A cada momento

No sé cómo dejar

De vivirte en mis sueños

Cómo  hacer realidad

Lo bueno

Lo malo

Lo dulce

Lo amargo

Y hacer que se vuelva eterno el momento

No sé cómo dejar de pensar en tu cuerpo

Cómo tatuarme el vapor de tu aliento

No sé cómo borrar

Mi imagen etérea

De aquel árbol

Cubierto de grises recuerdos

Conjuro poético

Cántico de luna

Suspiro incierto

Quiero sentir

El murmullo de tus manos

Hilvanando en mis alas

Tus azules silencios

Quiero ser luz

Esparcida en tu cuerpo

Volando contigo a la noche

A través de los tiempos…

-Mirna Romero-

domingo 6 de sep. 2009

6:10 p.m.


 

Hoy

No hay martes de poesía

Y quedan desnudas  

Mis manos frías

Mi boca trémula

Añora aquel instante

Cuando con tus besos

El universo entero florecía

 

Hoy

Las estrellas

Se extinguen a lo lejos

Llevándose a otros mundos

Sus pálidos reflejos

En tu ausencia languidezco

Luna enmohecida

Y en esta noche en tinieblas

Y carente de suspiros

Como tenue resplandor

Vibra en mi piel

El roce de tu sonrisa

Y Ahogándome en silencio  

Herida de melancolía

Muero

Desierta de poesía

Muero sin ti

Oscura alma mía…

 

 

-Mirna Romero-

 

Y menguaba mi amor

como menguante luna

cada noche que tú no aparecías

y mi creciente espera

oscurecía mis noches

y mi voz callada

conjugaba nuestro verbo

en pretéritos oscuros

en futuro amor perfecto

y mi lánguida figura

refulgía cuando venías

y yo no preguntaba

lo que ya sabía…

 

Y una noche

concluyó el tiempo de la espera

el cielo de estrellas plagado

es ahora el testigo mudo

de éste amor de tres

con tu cuerpo blanco

ardiendo en mis caderas

Yo

prendida de tu boca

adormecida por tus besos de éter

Y ella

ahí, mirándonos al alba

llamada creciente luna…


MIRNA ROMERO 

 

Inventándote en soledades

te bosquejo un rostro

te diseño

como gato sigiloso

como crepitante hoguera tu corazón

tu boca

la fuente donde saciar mi sed

tu piel de arena y sal

se delinea por las olas

 

Y en la hora prohibida

te invoco hombre

y erguido me seduces

 

Con mis dedos fríos

escribo poemas

en las líneas de tu pecho

y vienes y vas

como el compás del viento

 

Atravieso el umbral abierto de tu alma

y se mezclan nuestros cuerpos

calcinando pretéritas heridas

 

Y te llamo hombre

como un nombre eterno

y me incineras las dudas

en la quimera de tu vida

 

Y llega el sol

y ya no soy yo sola

somos dos

flotando etéreos

en un mar iridiscente

mojados

con estrellas en las piernas

abrazados con nuestro amor silente

desnudos

sin norte

sin pecado

cubiertos con la nada…

 

MIRNA ROMERO

Voy a sacudir mi frente

Y cantarte una canción

Voy a sacudir la tristeza

Que a veces me hace sombra

En el corazón

De vez en cuando

Toco el piano

Y las nubes me miran

Y alguna noche

En mis manos

Se duermen sueños de golondrina

Voy a sacudir mi frente

Y cantarte una canción

Mi niño ojos de luna

Mientras haya una cuna

Te voy a cantar tu canción

Los pájaros te cantaban

Que un gato estaba en el campo

Y el diablo le acariciaba

La sombra de hueso flaco

Cantándote una canción

Mi niño me iluminas

Voy a subirte a mi cama

Y voy a hacerte caricias

Con una flor amarilla

Te cantaré

Que en el aire los pájaros

Encienden el sol

Y voy a murmurarte al oído

Que no temas nada

Pequeño

Porque ya dije a los cuatro vientos

Que nadie moleste tu sueño

Y parece que en el cielo

Los ángeles se alegran

Si te canto una canción

Mi niño ojos de luna

Mi cajita de ilusión

Los labios se te vuelven rosas

Y tus ojitos con sueño

Parecen nubes de algodón

Duérmete pequeñito

Aquí en mi cama de estrellas

Antes de que venga un rayo

Y con un cerillo de alcohol

Nos incinere los sueños

Y se apague el corazón

Duérmete mi dulce niño

Mientras yo de noche

Con tintas de océano

Te escribo ésta canción

-Mirna Romero-

6/12/08

9:40 p.m.

En la arena

El mar

Era una sombra blanca

Y a oscuras mi amor jugabas

Y un deshecho rumor

De caracol te alcanzaba

Abrí la ventana

Y traté de ver caminos

Con placer

Pude percibir tus ojos

Tus manos

Tus latidos

Y el aire inmóvil

En mi vuelo a ti me guiaba

Quise salir

Conocerte contra todo sentido

Y no en vano

Ir contra el vidrio

Y he podido

Con torpe vuelo

Y combatiendo el destino

Salirme del intraspasable olvido

Ahora

Cuando no te miro

Siento que me voy muriendo

Pero por duro que sea el zumbido

De tu ausencia del momento

He de hallar la salida

Puesto que el vidrio de mi ventana

De mi gran momento frente a ti

Todo lo sabe

Y no hace otra cosa

Que hacer que todo

Parezca más razonable

Y comprendo bien el gran instante

En que el mar a mí te guiara

Cuando a oscuras mi amor jugabas

Y un deshecho rumor

De caracol te alcanzaba