Como del cielo quebradizo sostén tu mirada
simiente fresca de la insigne memoria.
Calle y recuerdos almacenados,
golpes de infancia,
llanto,
amargo licor de heridas no cicatrizadas.
Lluvia sobre el campo inmenso de la vida
hacia el auge del agua melancólica y fluida.
Luz y tinieblas, espasmos de sombras y huecos en la cabeza.
Agujero transitado de la lúgubre zona
encarcelamiento de pensamientos y tu entre motivos paranoicos.
Luna y argente reflejo la cúspide vuelta desprecio.
Este momento es cuando te han atropellado.
Y yo dejé de ser el héroe y soy el villano.
Tu pierna arranco y troto con ella en mis brazos.
Después despierto y te has ido a comprar pan.
Anoche creíamos hacer el amor. Destruimos nuestras almas.
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Rómulo Pardo Urías
La Twiettera
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