El poema nunca llegó,
acaso un laberinto de voces
o el martilleo del silencio.
Ni imagen ni palabra,
acaso un fogonazo de ira,
nuestras desnudas historias.
El poema es sólo humo,
el fantasma alegre, maldito.
¿Quién se acuerda ahora de ti?
Pinche güey, te olvidaron
o te olvidaste de ti por ti.
El poema salió de la chistera
y tomó por sorpresa al mago.
Lo supiste siempre
y reclamas porque duele.
El poema cojea bastante
del pie derecho, el mismo
de tus hondos pasos.
¿Por qué el poema y no el cuento?
Por tu pesada ancla
por el hambre y la obsesión
porque el poema es puro cuento
porque lo necesitas
para hablar
para reír
para volar.
El poema pasó a tu lado
y te marcó la mano
te carcomió el estómago
se ensañó contigo.
Qué carajos es el poema.
Ya es tarde,
mejor vete a dormir.

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