Con tanto frío que se apagan hasta las luciérnagas.
Tanto frío que no puedo dormir fuera de mi.
Tanto frío que no puedo salir a ver morir a los indigentes.
Tanto frío que los pulmones no dejan ni hablar a los abrazos.
Tanto frío que llueven pedazos de nube.
Tanto frío que las rendijas se abrazan.
Tanto frío que el odio y el amor duermen juntos en mi cama.
Tanto frío que el fuego se dibuja pálido.
El aroma congelante viene a incapacitar el paisaje, dentro de las calles blancas los paraguas cubren el sol desaparecido. Diminuta briza acariciando los abrigos, ventanas que atraviesan la canícula, la señora de la florería abrazada a su chal, flores odiando ser deseadas en días tan colerantes. Calles que duermen temprano son calles que parecen dormir de día también.
Tan fatalista la gente de por aquí, de por allá, maldiciendo al día. Hoy es día de café, mañana será día de café y de aburrición, pasado mañana será día de café de aburrición y de películas. El periódico no pierde rastro, asustando personas sin perder el hilo. Monopolio de la gripa, farmacias vendiendo la gesta. El buenos días escondido por ahí arrastrando su mal ingrediente. Tanto frío que el buenas noches se torna galante…

VICTOR HUGO DORANTES RODRÍGUEZ


El último en dormir; veo amanecer el pasado antier. Un retraso de garganta. Tengo visiones en la córnea derecha, la cortina del sueño enciende su crepúsculo.

El último en ahogar las paredes. Atipujo las silabas que ya no caben en mi mente en la boca del muro. Un escritor que no muere de hambre, si no de indigestión por el feto encajonado en el cráneo. Pisadas de araña para escribir versos sin idioma. Crecí una montaña para ver más allá de mi corral.

El último verbo en albergar un cuerpo, vivir la ciudad hasta su devastación, amamantar los escotes. Poeta sin época, mi sueño sin pulso, compasión de vena saltada, teoría del caos y trecientassesentaycinco mariposas aleteando en la palma de mi mano.

El último en esperar que el universo condene, el último matusalén.

El último en ver apagadas luces, peste blanca, siete trompetas de fantasía, un cuento antes de roma, un hombre bueno hace tres cristos…

Yo el último. El último invitado del silencio…

VICTOR HUGO DORANTES RODRÍGUEZ

De: Mario R. Aguilar V.

Plaudit to these white clouds,

to this magick

so wondrous to perceive…

A sunny day in London?

Metal floats on the pond of present,

voices from my sorry past

are now water under the bridge.

Up here, behold existence from up here!

A bright message I choose to convey

on principle, this I emphatically state,

holding thou firmly through this foray

always willing to uphold thy soaring and,

most of all,

vividly gate-crashing into thy quintessence.

The binding of this book feels fragile today.

Your verdant hourglass rests on the shelf of life

don’t walk away.

Enter that red booth inside your chest

and ring me.

Mario R. Aguilar V.

De: Mario R. Aguilar V.

Bienvenida a este punto de encuentro,

a este órgano político, no obstante colegiado.

Lugar en que se vigilan,

se deliberan

se dictan

se aprueban;

sólo a las más lindas y sus galas,

dentro de un gran salón púrpura.

Sobrada de refinamiento y emoción

se elige ya a la Reina Nacional

adornada su faz en fanatismo tricolor,

envuelta su figura en enseña de veleidad,

fielmente arropada en su hermosura.

Izo por mi ideal esta bandera,

con estrategias nunca gestionadas al vapor,

alineado en estatutos de esperanza,

irrumpo hasta su Secretaría,

sin sobresalto y a ultranza

Mario R. Aguilar V.

De: Mario R. Aguilar V.

Sol de azulejos.

Catacumbas de Gaudí;

ahí donde juegan los dioses

con los ojos bien abiertos, sólo hacia adentro.

Busco tu mirada sin encontrar siquiera tu atención,

sin poder siquiera desviarla de una falsa incitación.

Buscas en lugar omiso, inconcordante.

En sectores simulados, en ruedos con astados agonizantes.

Indefensos, son cornúpetas indefensos.

Soles coherentes con columnas de belleza indescriptible,

belleza caprichosa, vana, irascible.

Avenidas de hormigón, luces nocturnas.

I que es la veritat?…

¿Qué es, más allá de tu sonrisa?.

Mario R. Aguilar V.

De: Mario R. Aguilar V.


¡Qué ventanas novicias!, delatoras del atrevimiento en disimulo.

Con tanta vivacidad inviable sería atemperar tus formas de pecado.

Mas aún con el oído hermoso y dispuesto,

sólo percibirás el sigilo de lo hablado.

Hierba negra, tela suave, acariciante;

entre corazones arrobada, sin quedarse ni uno solo.

Tu sofisticada utilería, henchida de luz, piel y sustancia,

ya presagia una nítida fragancia,

que sólo otorga un despertar de frescor glauco.

Una ondulación somática serpenteante, coronada por la mota en tu quijada;

evoca ya la vista de una chiquilla traviesa.

Atrás lo opaco, resplandece la epidermis, disipa con beldad cualquier vapor;

reconozco en mi una intención aviesa,

que suscita lo que a veces, también se conoce como amor.

De: Mario R. Aguilar V.

web23FEB10.

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Colaboradores:

Ma. Rosa Muñoz, Alicia castillo, Angélica González, Eos Deneb, Manuel Martínez M, Joel Ignacio Montes, José Luis Miranda R, Elvia Madrigal, Daniela Mendoza y Mirna V. Viveros



La cinta, de 27 minutos y de la cual Crónica tiene una copia, fue realizada por el grupo La Risa de la Libélula Atonal en 1994. Estridentismo, gritos náufragos en la ciudad es su título y presenta al último miembro vivo, en ese momento, List Arzubide, como protagonista y narrador del periplo de Manuel Maples Arce y del grupo.

Es, sin duda, una pieza interesante por la aparición de List Arzubide, pero también por sus reflexiones sobre la poesía, dice Ramón Alvarado, director del Comité Editorial del departamento de Educación y Comunicación de la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Xochimilco, quien rescató el filme y lo presentó en “Vanguardias artísticas y literarias del siglo XX”, dentro del V Congreso Internacional de Literatura Latinoamericana en noviembre de 2005.

También aparecen los críticos literarios Evodio Escalante y Luis Mario Schneider hablando de la trascendencia del movimiento en medio de una agobiante estética de la posrevolución. Al respecto, Xavier Villaurrutia lo calificó como la corriente que rompió con las aguas estancadas de la poesía, la plástica y la música.

Pero, también, este año se cumplen 88 del lanzamiento del primer Manifiesto estridentista, el 31 de diciembre de 1921, y el Museo Estudio Diego Rivera abrirá del 16 de agosto hasta el 25 de octubre la muestra Vanguardia estridentista. Soporte de la estética revolucionaria, con más de 130 obras, entre fotos, grabados, documentos, pintura y retratos…
(continuará)



“Dios creó al hombre

el hombre creó el rock

el rock creó a Springsteen”

Programa en VH1

Dios creó al hombre

el hombre creó la palabra

la palabra creó la poesía

dios creó la palabra

la palabra creó al hombre

el hombre creó la poesía

dios creó la palabra

la palabra creó la poesía

la poesía creó al hombre

la palabra creó la poesía

la poesía creó al hombre

el hombre creó a dios

la palabra creó al hombre

el hombre creó la poesía

la poesía creó a dios.

Angélica González M.


De:Mario R. Aguilar V.

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Despréndase el sol de la influencia del universo.

Sepárese la luz, confúndase el circadiano.

El reloj maestro des indica su hora, la retrasa,

la confunde…

Atardeceres belgas de luz indecisa, de llego ó me voy;

al fin llegas y te vas brindando por cada rúa con pasión,

en fortuito deseo por dimanar los brillantes de un amanecer carnal,

después de una noche de desvelos, serpentinas y fantasmas.

Nunca antes fue vista una sonrisa tan deseosa de felicidad

tan discreta, tan dulce; unos labios maquillados en tanta

sensualidad,

con tanto rumor, tanta fiesta, tanta vida y,

a la vez, ¡tan anhelantes!.

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Mario R. Aguilar V.